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9/6/15

Penicilina G, segura y confiable para evaluar a niños con antecedentes de alergia al fármaco *


Penicilina G, segura y confiable para evaluar a niños con antecedentes de alergia al fármaco

Un estudio sugiere que a los niños con antecedentes de alergia a la penicilina se les podría realizar el test cutáneo sólo con penicilina G de manera segura y confiable.

Esto sería una alternativa útil a la peniciloil-polilisina (PPL), que estuvo disponible en el mercado durante la última década y, para los autores, dificulta la evaluación de la alergia a la penicilina.

La doctora Jennifer A. Lowry, del Hospital de Niños Mercy y de la Facultad de Medicina de la University of Missouri-Kansas City (UMKC), dijo: "La prueba de alergia se puede realizar con la obtención de los antecedentes clínicos adecuados y el uso de la medicación como una prueba cutánea sirve si existen indicios de una respuesta inmunológica mediada por IgE".

"Un nuevo desafío con los antecedentes clínicos y la respuesta al test cutáneo permite determinar la alergia real con precisión", detalló.

Y agregó: "Sabemos que el 90 por ciento de los pacientes que piensan que son alérgicos a la penicilina, no lo son. Por lo tanto, utilizar una prueba cutánea más simple con un desafío gradual ayudará a los médicos a determinar con más precisión si sus pacientes no pueden recibir penicilina", explicitó.

Aun así, Lowry, que no participó del estudio, recomendó que "sólo médicos entrenados deberían evaluar a los niños con penicilina G y tendrían que estar preparados para atender una anafilaxia de emergencia".

Mientras que los pacientes con antecedentes de esa complicación no necesitan un test cutáneo -porque los antecedentes serían suficientes para registrar la alergia en la historia clínica- otros podrían sufrir una anafilaxia durante la prueba cutánea, añadió.

El equipo del doctor Matthieu Picard, del Centro Hospitalario Universitario Santa Justina de la Universidad de Montreal, en Canadá, estudió a un grupo de niños evaluados en su clínica para detectar la alergia a la penicilina. Los datos correspondían a tres años de registros.
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A cada niño le realizaron una prueba cutánea sólo con penicilina G. Si el resultado era negativo, se realizó un desafío inmunológico con tres dosis graduales de penicilina. El 33 por ciento (185) de los 563 niños evaluados con penicilina G era alérgico a la penicilina.

En esos niños, el intervalo entre la reacción inicial y la prueba cutánea era más breve que en los chicos con un resultado inmunológico negativo.

En total, 375 de los 378 pacientes con un resultado cutáneo negativo pasaron al desafío y el 4,8 por ciento (18) tuvo una reacción. Esto significa que el valor predictivo negativo (VPN) es del 95,2 por ciento.

Tres de los 17 niños con antecedentes de anafilaxia y un resultado cutáneo negativo reaccionaron al desafío (VPN del 82,4 por ciento). Todas las reacciones al desafío eran leves y desaparecieron rápidamente con el tratamiento, según publica el equipo en Annals of Allergy, Asthma and Immunology.

La doctora Jennifer L. Goldman, del Hospital de Niños Mercy y de UMKC, y que no participó del estudio, dijo: "Estos resultados nos recuerdan que la prueba cutánea y el desafío oral gradual son elementos fundamentales para evaluar a estos pacientes".

Las penicilinas siguen siendo el fármaco recomendado de primera elección para el tratamiento de muchas infecciones pediátricas, como la otitis media, faringitis estreptocócica y neumonía adquirida en la comunidad, según Goldman.

"La evaluación de la alergia a la penicilina sigue siendo un elemento clave para identificar a los niños que serían alérgicos a la penicilina, pero que pueden utilizar el fármaco de manera segura o que no pueden hacerlo", indicó la experta.

El autor, por su parte, no hizo comentarios sobre el estudio.
 

1/12/14

Una app para comer tranquila si tienes alergia alimentaria *

 
Una app para comer tranquila si tienes alergia alimentaria

Desde salsas y condimentos hasta turrones de navidad, ¿Qué puedo comer? es una app que nos ayuda a averiguar si a la hora de hacer la compra vamos a acertar con todos los invitados para una comida o cena, incluyendo los que tengan algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria.

Y es que para aquellos que sufren de alergias severas, celiaquía o intolerancias alimentarias, probar alimentos que no están ya en su lista de “aceptados”, ya sea, como decía antes, en una reunión de amigos, o en cualquier otra circunstancia, suele ir siempre acompañado de inquisitivas preguntas, que en la mayoría de los casos no logran tranquilizarlos. Es más fácil averiguar la marca o el fabricante de una salsa o de un postre, que averiguar directamente si tiene gluten o si contiene trazas de frutos secos. Con esta aplicación -que viene acompañada de una página web del mismo nombre- es tan sencillo como seleccionar el tipo de alergia o intolerancia que se tiene, elegir el tipo de producto y finalmente, la marca del fabricante de un exhaustivo listado. El símbolo verde en los resultados indica que el alimento es apto para ser ingerido, y un círculo rojo alerta del peligro..

La aplicación también dispone de otras funcionalidades, como un listado de los alérgenos más comunes, un escáner de códigos de barras, reglamentos sobre las normativas referentes al etiquetado de los alimentos, información variada sobre las alergias, noticias y una sección de enlaces de interés. Desde la web también podrás acceder al blog con más información al respecto de productos o alertas de etiquetados incorrectos en algunos productos.

Un aspecto en el que insisten es en explicar el origen de la información publicada en su aplicación, o en su web, pues esto es de vital importancia para una aplicación de este tipo. Ya para realizar una búsqueda ha de aceptar que has leído las advertencias. En ellas explican que la información publicada en los resultados procede de varios tipos de fuentes, siendo la más común la proporcionada por el fabricante a través de su etiquetado, aunque diferencian también cuando la información procede de internet. Explican también que la información proporcionada por el fabricante puede estar sujeta a errores tipográficos, informáticos o de otro tipo, y por lo tanto, que, siempre, siempre, ante cualquier duda se dé prioridad a la información proporcionada por el fabricante en el etiquetado físico de su producto.

Esto es también más importante de lo que parece, pues si hubiera cualquier problema, a la hora de depurar responsabilidades, probablemente lo que pone en la etiqueta del producto físico sea lo único que vale.

25/3/14

Una nueva manera de combatir las alergias *

 
Una nueva manera de combatir las alergias

Se trata de la Imanpuntura. Es una terapia en la que se colocan pequeños biomagnetos sobre puntos de acupuntura. Estos puntos se eligen de acuerdo a cada persona y tipo de alergia.


Las alergias son la consecuencia de una alteración del sistema inmunitario y pueden ser causadas por el polen, el polvo, la humedad, el humo y algunas sustancias que están en alimentos o en productos químicos.

Generalmente se desencadenan en la piel, las mucosas, los ojos y el intestino, que entran en contacto con el alérgeno.

"También hay ciertos factores emocionales que pueden influir en las personas que padecen alergias, como la desconfianza o la inseguridad. Por ejemplo, en los asmáticos, el temor a la pérdida del afecto y el miedo a vivir en plenitud, pueden incidir sobre las crisis que aparecen en distintas etapas de su vida", explicó Graciela Pérez Martínez, experta en biomagnetismo y fundadora del Círculo Azul Camet.

La Imanpuntura es una terapia en la que se colocan pequeños biomagnetos sobre puntos de acupuntura. Estos puntos se eligen de acuerdo a cada persona y tipo de alergia.

La Imanterapia actúa sobre una zona en particular para resolver síntomas agudos, ubicando imanes en las partes del cuerpo que generan mayores molestias.

Ambos sistemas se pueden combinar para erradicar las causas y son compatibles con otros métodos que el paciente haya elegido para su tratamiento.
 

22/9/13

Las alergias al maní de los niños podrían controlarse *


Las alergias al maní de los niños podrían controlarse, según plantea un estudio

La exposición gradual desensibilizó a algunos niños, aunque los expertos no recomiendan hacer pruebas por cuenta propia

Por Alan Mozes

Podría haber ayuda en camino para los niños que tienen alergias graves al maní. Dos estudios recientes sugieren que aumentar lentamente el consumo podría generar tolerancia en los niños con el tiempo.

Ambos estudios eran pequeños y estaban diseñados para complementarse. Se centraron en los niños alérgicos al maní cuyos sistemas inmunitarios fueron inducidos a desarrollar lentamente tolerancia al alimento consumiendo una cantidad controlada pero creciente de maní durante un período de hasta cinco años.

"La meta actual con este trabajo es no permitirle a los pacientes que tengan alergia al maní comer el alimento de manera consciente sino prevenir los síntomas graves que pueden surgir si hay una ingestión accidental", advirtió la Dra. Tamara Perry, coautora del estudio y profesora asistente de pediatría del Colegio de Ciencias Médicas de la Universidad de Arkansas en Little Rock.

"Por supuesto, la meta final sería promover la tolerancia que le permitiría a estos pacientes, niños y adultos, consumir maní", agregó Perry. "Además, el trabajo de inmunoterapia que se está realizando actualmente se muestra bastante promisorio en ese sentido".

Perry y sus asociados tienen previsto presentar sus hallazgos el sábado en la reunión de la American Academy of Asthma, Allergy & Immunology (Academia Estadounidense de Alergias, Asma e Inmunología) en Nueva Orleáns.

Una alergia al maní puede causar problemas respiratorios repentinos y hasta la muerte. Según la AAAAI, más de tres millones de personas en los EE. UU. refieren alergia al maní, las nueces o ambos.

En un estudio, Perry y sus colegas de la Universidad de Duke pusieron a 15 niños alérgicos al maní en un programa de dosificación oral lento pero creciente, durante el cual consumieron cantidades limitadas de alimentos que contenían maní. Otros ocho niños alérgicos al maní comenzaron con un régimen con placebo.

Entre los niños expuestos a estas dosis cuidadosamente crecientes de maní, las reacciones negativas fueron entre leves y moderadas, y exigieron intervención médica apenas un puñado de veces, anotaron los autores.

Al final del programa, se llevó a cabo un "reto alimenticio". El reto reveló que aunque el grupo del placebo podría tolerar con seguridad 315 mg de maní, 15 de los niños que participaron en el programa de inmunoterapia podrían tolerar hasta 5,000 mg de maní (equivalentes a 15 maníes).

Luego de concluir que el programa de dosificación otorgaba cierta "sensibilización clínica" al maní a corto plazo, el equipo de investigación exploró el potencial del programa para inducir protección a largo plazo en otro ensayo.

Ocho de los niños que habían participado en el programa de dosificación oral durante cualquier período entre 32 y 61 meses se sometieron a continuación a un reto oral de maní cuatro semanas después de haber terminado el programa de dosificación.

Los niños, con una edad promedio de casi cuatro años y medio, demostraron cambios inmunológicos duraderos que se convirtieron en una "tolerancia clínica" recién desarrollada al maní, según los investigadores. Y aunque se continúa dando seguimiento a los niños para detectar complicaciones, el maní forma parte ahora de su dieta estándar.

Aún así, a pesar de estos avances alentadores, Perry se mostró precavido acerca de estos hallazgos.

"Aunque los estudios son muy positivos, este proceso de investigación implicará muchos más estudios para permitirnos determinar qué pacientes serán buenos candidatos para este tipo de terapia, pues no todos los pacientes lo serán en cuanto a la seguridad", observó. "Entonces, los consumidores deberían notar que se trata de una ciencia en desarrollo y algo que se debe hacer únicamente bajo supervisión estricta".

El Dr Scott H. Sicherer, profesor de pediatría del Instituto de Alergias Alimentarias Jaffe de la Escuela de Medicina Mount Sinai de la ciudad de Nueva York, corroboró la recomendación.

"Yo mismo estoy involucrado en este tipo de investigación", anotó, "y es bastante promisoria. Pero todavía quedan varias preguntas por responder. ¿Cura esto realmente la alergia o simplemente cambia el umbral mientras se haga el tratamiento diario? Podría haber mucha gente a la que esto cure permanentemente, pero podría haber tantas o más que no.

"Así, es importante saber que todas las personas que participan en este tipo de trabajos no deben intentarlo por su cuenta", señaló Sicherer. "Eso obviamente puede resultar muy peligroso". El trabajo que se está haciendo es muy riguroso y cuidadoso. Además, no es algo que esté listo para su uso extendido todavía".

Teniendo eso en cuenta, el Dr. Clifford Bassett, instructor clínico de la Facultad de medicina de la Universidad de Nueva York, director médico de Allergy and Asthma Care de Nueva York y presidente del comité de educación pública de la AAAAI, aseguró que está "sumamente motivado" por estos estudios.

"Esto complementa lo que sabemos y, aunque es preliminar y con un grupo pequeño de niños, es sumamente emocionante", dijo. "Siempre es positivo cuando tenemos más información que nos lleva a más estrategias para reducir el riesgo de una situación potencialmente mortal. Y aunque no sabemos si este tipo de método podría ayudar potencialmente con otras alergias alimentarias, éste es el tipo de trabajo que conduciría al alivio de la ansiedad compartida por todos los padres de los niños que tienen alergias a los alimentos".

14/9/13

Los síntomas de alergia a la leche podrían aliviarse con la exposición *


Los síntomas de alergia a la leche podrían aliviarse con la exposición  

Un estudio señala que con el consumo continuado, la tolerancia de los niños puede mejorar

Un estudio reciente halla que los niños que son alérgicos a la leche podrían superar su alergia bebiendo cantidades crecientes de leche.

En 2008, investigadores del Centro Infantil Johns Hopkins de Baltimore informaron que los niños que tenían alergia intensa a la leche podrían "reentrenar" su sistema inmunitario para tolerar la leche y otros productos lácteos consumiendo dosis gradualmente mayores.

En el estudio actual, los investigadores le dieron seguimiento a 18 niños entre los 6 y los 16 cuyos síntomas se habían aliviado o habían desaparecido durante el estudio anterior.

Cuando 13 de los 18 niños regresaron a la clínica hasta 17 meses después, seis continuaron sin tener reacciones luego de beber 7.6 ml (16 onzas) de leche, el doble de la cantidad que se probó en el estudio anterior. Siete niños presentaron reacciones leves, como picazón en la boca, urticaria, estornudos y dolor de estómago luego de beber menos de 7.6 ml. Un niño necesitó medicamentos para la tos, según anotaron los investigadores en un comunicado de prensa del Johns Hopkins.

Los investigadores también le dieron seguimiento a tres niños que no podían beber más de 1.2 ml (2.5 onzas) de leche al final del estudio preliminar. Los autores del estudio hallaron que los tres continuaron tomando leche a diario únicamente con reacciones leves. Dos lograron tomar más de 1.2 ml con pocos problemas.

El estudio fue publicado en la edición en línea del 10 de agosto de la Journal of Allergy and Clinical Immunology.

Según el estudio, una clave para mantener la alergia a raya parece ser el consumo regular de leche y productos lácteos.

"Ahora tenemos evidencia de otros estudios de que algunos niños, en cuanto se tratan de forma exitosa, permanecen libres de la alergia incluso sin exposición diaria, mientras que en otros, la alergia regresa en cuanto se suspende la exposición diaria a la leche", señaló el Dr. Robert Wood, autor principal del estudio y director de alergias e inmunología del Centro Infantil Johns Hopkins. "Esto podría significar que algunos pacientes realmente se curan de la alergia, mientras que en otros, el sistema inmunitario se adapta a la exposición regular a la leche y podría, de hecho, necesitar la exposición para continuar tolerándola".

Los investigadores también examinaron la alergia a la leche con pruebas de punción cutánea, una prueba estándar para la alergia alimentaria. Entre ocho y quince meses después del estudio, siete niños no presentaron reacciones. Los niveles en sangre de anticuerpos IgE de la leche, que señalan alergia, se redujeron lentamente, mientras que el IgG4, un anticuerpo que señala inmunidad a un alérgeno, aumentó.

Los autores del estudio también hallaron que la prevalencia de las reacciones continuó reduciéndose con el tiempo.

Como parte del estudio, los niños y sus padres mantuvieron bitácoras diarias de consumo de leche y lácteos, y registraron los síntomas, como urticaria, dolor abdominal, estornudos y tos. Durante los tres primeros meses, beber leche desencadenó reacciones casi la mitad de las veces. Durante los siguientes tres meses, la leche desencadenó reacciones el 23 por ciento del tiempo, mientras que no se informaron sobre reacciones en algunos niños.

La alergia a la leche es la alergia alimentaria más común. Entre los alérgicos, las proteínas de la leche causan reacciones exageradas del sistema inmunitario que conllevan una cascada de síntomas que van desde urticaria, picazón, inflamación y vómitos, hasta anafilaxia en los casos más graves.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, tres millones de niños estadounidenses tienen al menos una alergia alimentaria.

5/4/13

Es necesario concentrarse más en los datos sobre las alergias alimentarias *


Es necesario concentrarse más en los datos sobre las alergias alimentarias

Un estudio halla que muchos adultos estadounidenses desconocen el hecho de que no hay cura

Más de las dos terceras partes de los adultos creen erróneamente que se puede tomar un medicamento a diario para prevenir las reacciones alérgicas a los alimentos, según una encuesta que halló una falta de conocimiento y conciencia extendida sobre las alergias alimentarias entre el público en general.

La encuesta en línea de 2,148 adultos también halló que cerca de la mitad de los encuestados creía equivocadamente que las alergias alimentarias tienen cura. Los investigadores anotaron que más del cuarenta por ciento señaló por error que las reacciones alérgicas potencialmente mortales podrían prevenirse por medios distintos a la evitación estricta de los alérgenos.

"El conocimiento y la conciencia acerca de las alergias alimentarias por parte del público es crítico para la seguridad de los niños que tienen alergias alimentarias, especialmente porque el 76 por ciento de las muertes relacionadas con las alergias siguen al consumo de alimentos fuera del hogar. Las alergias alimentarias son una preocupación creciente que afecta a entre el seis y el ocho por ciento de los niños de los EE. UU.", señaló en un comunicado de prensa del American College of Allergy, Asthma and Immunology el Dr. Ruchi S. Gupta, del Centro de investigación del Hospital Conmemorativo de Chicago.

La encuesta también halló que el 85 por ciento de los encuestados estuvo de acuerdo en que las escuelas deberían contar con planes para mantener seguros a los niños alérgicos a los alimentos, según un informe en la edición de julio de Annals of Allergy, Asthma & Immunology.

"Aunque hubo un acuerdo de que las escuelas necesitan mejores políticas para manejar las alergias alimentarias, la mayoría de los padres no estaban a favor de implementar políticas escolares específicas, como prohibir los productos de maní y tener mesas especiales para los niños que tengan alergias", señaló Gupta en el comunicado de prensa.

"El conocimiento del público fue más completo en cuanto a los síntomas y la gravedad de las alergias alimentarias, y cerca del 95 por ciento de los participantes reconocía que las alergias alimentarias eran afecciones potencialmente fatales", anotaron los investigadores.

30/1/13

Prevenir alergias en niños *


Prevenir alergias en niños

por Fernando Barroso

Tijuana.- Especialistas del Hospital General de Tijuana realizarán un curso sobre "Técnicas en el tratamiento de pacientes alérgicos", que tendrá lugar en el nosocomio de esta ciudad como medida de prevención del asma y alergias en niños.

En ese marco, quien será el encargado de coordinar estas clínicas será el doctor Alberto Escalante Domínguez, mismo que indicó que los síntomas más comunes del asma son tos intensa, opresión en el pecho, falta de aliento y silbido al respirar, si presentan alguno de estos es importante que acudan a su médico para que realice un diagnóstico oportuno.

Dentro de los factores de riesgo para las alergias o el asma son los antecedentes familiares, por ello es necesario tratar de conocer al máximo el estado de salud de padres y abuelos del menor, así como si está expuesto a irritantes o alérgenos comunes, además de la gravedad de los síntomas.

Los padres pueden notar una disminución de la actividad de su hijo debido a la falta de aire o cansancio extremo que manifiesta, o al realizar actividades físicas es común que tosa con demasiada intensidad.

Por otra parte, según el especialista del Hospital General de Tijuana (HGT), los padres deben procurar alimentar exclusivamente de leche materna al bebe por lo menos los primero seis meses de vida, lo cual permitirá que fortalezca sus pulmones, además de recibir anticuerpos que le previenen de las enfermedades más comunes.

Entre los seis meses y el primer año de vida se sugiere que se agreguen a la dieta del infante, verduras, arroz, carne y frutas, cada alimento de manera individual por día para reconocer si alguno produce alguna reacción, en caso de ser así, se debe eliminar de sus alimentos cotidianos.

Escalante Domínguez señaló que se pueden agregar a partir del año de edad leche de vaca, trigo, maíz y cítricos, y a los dos años de vida proporcionar huevo y pescado, se recomienda no dar cacahuates antes de los tres, esta dieta está demostrada a nivel internacional ayuda a disminuir los riesgos de alergias en algún tipo de comida, pues permite al organismo asimilar los alimentos.

Uno de los grandes factores de riesgo para la respiración con silbido en el pecho de los bebés, es el hecho de que la madre fume durante el embarazo, de igual manera se ha demostrado que exponer a los niños a humo del cigarro aumenta las probabilidades de padecer asma, entre otro cúmulo de enfermedades respiratorias, "por ello se pide no exponer ni a la mujer embarazada ni a los niños al humo del cigarro".

Por ultimo, el coordinador de la Clínica de Asma de dicho nosocomio invita a los padres de familia para que asistan el próximo martes 14 de julio en punto de las 10 horas a la sala audiovisual para que conozcan técnicas de tratamiento de niños con asma o alergias, así como aquellos que estén interesados en ser padres para que reciban asesoría sobre este padecimiento y sus cuidados.

oem.com.mx




19/11/12

La leche es la primera causa de alergia alimentaria en niños menores de cinco años *


La leche es la primera causa de alergia alimentaria en niños menores de cinco años

El doctor Pedro Ojeda, alergólogo y secretario de la SEAIC ha aclarado que “afortunadamente, esta alergia, aunque es la primera alergia alimentaria en aparecer en los niños, suele superarse espontáneamente en los primeros años de vida. Se estima que solo el 15 por ciento de los niños alérgicos a la leche lo seguirán siendo después de los 5-6 años de edad"

Madrid (30-6-09).- La leche es la primera causa de alergia alimentaria en niños menores de cinco años. Se trata de una de las causas que la población general percibe como un problema de salud importante. El doctor Pedro Ojeda, alergólogo y secretario de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha aclarado que “afortunadamente, la alergia a la leche, aunque es la primera alergia alimentaria en aparecer en los niños, suele superarse espontáneamente en los primeros años de vida. Se estima que solo el 15 por ciento de los niños alérgicos a la leche lo seguirán siendo después de los 5-6 años de edad”.

Según el informe Alergológica 2005, la alergia a los alimentos en España afecta a un 2-6 por ciento de la población. Es la quinta enfermedad en orden de frecuencia de las diagnosticadas por los alergólogos en nuestro país, después de la rinoconjuntivitis, el asma, la hipersensibilidad a los medicamentos y la urticaria/ angiodema. En el caso concreto de la alergia a alimentos, en el conjunto de la población la leche de vaca es también la quinta causa de consulta de alergia por este tipo de reacciones con una frecuencia del 13.8 por ciento, por detrás de frutas (33 por ciento), frutos secos (26 por ciento), marisco (22 por ciento) y huevo (16 por ciento). “La mayor parte de este tipo de alergias suele afectar fundamentalmente a la población infantil, especialmente los lactantes (0-12 meses) y primera infancia, ha explicado el doctor Ojeda. En niños mayores de cinco años, las causas más frecuentes son por el contrario, frutas frescas, frutos secos, pescado y marisco”.

En su mayoría, los síntomas se presentan al iniciar la lactancia artificial, generalmente después de un período prolongado de lactancia materna. Las molestias suelen aparecer a los pocos minutos de la ingesta. Por orden de frecuencia, lo más común son los síntomas cutáneos, seguidos de digestivos y respiratorios. “Generalmente los síntomas pueden iniciarse tras la primera toma de lactancia artificial o tras un corto periodo de lactancia mixta. Este intervalo hace que la edad de aparición esté en relación con la edad de comienzo de la lactancia artificial, con un máximo de incidencia entre los 4 y 5 meses de edad. Por este motivo, es excepcional el inicio de esta patología alérgica después de los dos años de edad”, ha comentado el doctor.

Más del 75 por ciento de los niños presenta más de un síntoma. Las manifestaciones dermatológicas agudas constituyen el cuadro más frecuente. Vómitos y diarrea se asocian en el 30 por ciento de los casos a los síntomas cutáneos. Con poca frecuencia y siempre de forma aguda, la parte respiratoria se inicia con edema de glotis, dificultad respiratoria y disfonía. En este sentido, “las pistas sobre las que unos padres deben estar advertidos para sospechar una alergia a la leche es la aparición de ronchas alrededor de la boca, o el resto del cuerpo, con la toma del biberón (o en niños más mayores con otros lácteos), generalmente en los primeros minutos de la toma.- explica el experto. La aparición de otros síntomas como vómitos o diarrea, dificultad para respirar o decaimiento claro en relación con la toma pueden ser manifestaciones de una reacción más grave. A veces, el rechazo sistemático del biberón puede ser una señal de alarma”.

En lo que se refiere al diagnóstico se realiza mediante 3 pasos: la historia clínica y exploración física; la demostración de sensibilización mediada por IgE mediante pruebas cutáneas en el brazo; un análisis de sangre para determinar los anticuerpos. Según afirma el doctor Ojeda “las pruebas pueden hacerse desde cualquier edad, incluso en lactantes de un mes de vida, no hay porqué esperar. Cuanto antes se diagnostique antes podremos aplicar el tratamiento adecuado”. Si se estima que el paciente tiene una probabilidad baja de ser alérgico o que puede estar en una fase de tolerancia se propone realizar las pruebas de provocación administrando el alimento de forma controlada en el medio hospitalario. “En estos últimos años se ha avanzado notablemente en los tratamientos de desensibilización o de inducción de tolerancia a la leche de vaca. Hay diversos servicios de alergia en hospitales españoles de la sanidad pública y unos pocos centros privados donde se están llevando a cabo estos tratamientos, siendo muy efectivos, con unas tasas de éxito (conseguir que un niño alérgico a la leche tome leche) superiores al 80 por ciento”, ha revelado el secretario de la Sociedad.
 

23/7/12

Prueban tratar alergias al huevo con huevos *


Prueban tratar alergias al huevo con huevos

Investigadores en EE.UU. señalaron que omelettes, merengues y pastas podrían volver al menú de algunas personas con alergia al huevo si son tratadas con ese alimento.

Investigadores en Estados Unidos señalaron que omelettes, merengues y pastas podrían volver al menú de algunas personas con alergia al huevo si son tratadas con el alimento al cual son intolerantes.

Hasta ahora la única opción de los pacientes ha sido evitar por completo alimentos que contienen huevos.

Sin embargo, un estudio en el participaron 55 niños demostró que los infantes podían comer huevos después de que cantidades mínimas de ese alimento fueron incluidas gradualmente en sus dietas.

El tratamiento está todavía en una fase experimental y los médicos advierten que los pacientes no deben intentar llevarlo a cabo en sus hogares.

La alergia relacionada con los huevos es una de las más comunes y se cree que afecta a 2,5% de los niños.

Los hallazgos del experimento fueron dados a conocer en la publicación especializada The New England Journal of Medicine.

7/3/12

Un tratamiento experimental ayudaría contra las alergias alimenticias *


Un tratamiento experimental ayudaría contra las alergias alimenticias

Las alergias a determinados alimentos son un asunto complicado; están en aumento en EE.UU. y nadie sabe por qué.

En el caso de los niños que son alérgicos a los alimentos, es imposible saber en base a pruebas preventivas, si la reacción será leve o severa. Y por si esto fuera poco no hay cura para estas alergias.

Los investigadores de la Universidad Johns Hopkins y la Universidad de Duke están trabajando en un tratamiento que, quizás algún día, permitirá a los niños con alergias comer de forma segura esos los alimentos que les causan reacciones potencialmente mortales. Este tratamiento todavía está en las primeras etapas, sin embargo, el Dr. Robert Wood, quien ha estado en la vanguardia de la investigación sobre la alergia a los alimentos, estima que el tratamiento podría estar al alcance del público en seis a ocho años.

En este nuevo estudio, los investigadores exploraron un tratamiento para niños con alergias a la leche de vaca. La estrategia consiste en desensibilizar al niño dando pequeñas cantidades del alérgeno (la leche). La inmunoterapia oral, es decir la ingestión de pequeñas cantidades del alergeno, ha demostrado ser más efectiva que la terapia sublingual, que consiste en poner aún más diminutas cantidades de leche debajo de la lengua de la persona.

Wood y sus colegas encontraron resultados prometedores de este pequeño experimento con 30 niños de 6 a 18 años. Estos niños y jóvenes eran muy alérgicos a la leche de vaca. Wood presentó el estudio, publicado en el Diario de Alergia e Inmunología Clínica, en la Reunión Anual de este año, de la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología.

Los resultados sugieren que los niños que pasaron por un año de terapia sublingual seguido de uno a dos años de inmunoterapia oral, eran menos propensos a tener reacciones alérgicas significativas cuando se sometían a la inmunoterapia oral. Sin embargo, no se eliminaron todos los síntomas.

Esto es particularmente importante, ya que aproximadamente el 20% de los niños con los que trabaja Wood y sus colegas, tienen reacciones alérgicas significativas durante el tratamiento que hacen inviable la terapia, expresó Wood.

Algunos participantes han demostrado que pueden comer los productos lácteos hasta un año después de dejar las terapias, dijo Wood. Pero sólo un tercio pueden hacerlo a largo plazo. Otros necesitan la exposición regular a la leche con el fin de mantener esa especie de protección contra las reacciones alérgicas.

No se sabe aún si los niños responden mejor a este tipo de tratamiento que los adultos, ya que hay pocos adultos participantes en esta investigación. El gran freno para ampliar el ámbito de esta investigación es la financiación, admitió Wood. Y agregó que esta es la primera vez que la terapia sublingual ha sido estudiada en términos de su beneficio como precursora de la inmunoterapia oral, dijo Wood.

Otras investigaciones han demostrado que las técnicas de inmunoterapia pueden trabajar de forma similar para los niños con alergia a los maníes o cacahuates. Sin embargo, las alergias a los frutos secos puede ser más difícil de tratar, dijo Wood, ya que las personas alérgicas frecuentemente no pueden comer varios tipos de frutos secos.

Los investigadores, en forma paralela, están buscando a través de un medicamento llamado omalizumab (Xolair), aprobado por la Dirección de Medicinas y Alimentos de EE.UU. (FDA por su sigla en inglés) para el tratamiento del asma severa, a ver si pudiera ayudar a las personas con alergias a los alimentos.

Y recuerde que si tiene una persona con alergias a los alimentos en su hogar, no debe tratar la técnica de inmunoterapia en forma casera, ya que estos experimentos se llevan a cabo bajo supervisión médica.

9/1/12

Inmunoterapia sublingual y oral, promisorias contra la alergia a la leche *

 
Inmunoterapia sublingual y oral, promisorias contra la alergia a la leche

La inmunoterapia sublingual y oral ayudaría a algunos niños con alergia a la leche, aunque la desensibilización desaparece rápidamente y la terapia oral produce reacciones sistémicas.
"Hallamos que la inmunoterapia sublingual y oral benefició a los niños con alergia a la leche de vaca porque pudieron consumir mucha más leche sin síntomas al final del estudio que al principio", dijo la doctora Corinne A. Keet, de la Facultad de Medicina de la Johns Hopkins University, en Baltimore.

"La inmunoterapia oral, con dosis más altas, fue más efectiva", agregó la experta.

El equipo de Keet, que publica los resultados en Journal of Allergy and Clinical Immunology, utilizó al azar en 30 niños con alergia a la leche de vaca inmunoterapia sublingual solamente o inmunoterapia sublingual seguida de inmunoterapia oral.

Todos los niños comenzaron con la terapia sublingual, con un aumento de las dosis en seis semanas. Luego, al azar, recibieron una terapia sublingual de mantenimiento (dosis meta de 7 mg) o una de dos dosis de terapia oral de mantenimiento (dosis meta de 1 y 2 g).

Los períodos de mantenimiento duraron 60 semanas cada uno.

El umbral promedio del desafío alimentario aumentó 40 veces en el grupo tratado con la inmunoterapia sublingual; 159 veces en el grupo tratado con la inmunoterapia oral de 1 g, y 54 veces en los niños tratados con 2 g.

En el 60 por ciento del grupo tratado con inmunoterapia sublingual y el 90 por ciento de los dos grupos tratados con inmunoterapia oral, el umbral del desafío alimentario creció por lo menos 10 veces.

Cuando se les retiró la inmunoterapia, dos niños del grupo tratado con 1 g de inmunoterapia oral reaccionó al desafío a la semana. Un niño de ese mismo grupo y tres del grupo tratado con 2 g de inmunoterapia oral no superaron el desafío después de seis semanas sin la terapia.

"Un resultado que nos sorprendió fue la rapidez con la que los niños perdieron la desensibilización. Es otro motivo para tener cuidado con estos métodos", dijo Keet.

Al final del estudio, uno de los 10 niños tratados con inmunoterapia sublingual; tres de los 10 tratados con 1 g de inmunoterapia oral, y cinco de los 10 tratados con 2 g de la terapia oral toleraban la leche.

Se registraron síntomas con el 29 por ciento de las dosis sublinguales y con el 23 por ciento de las dosis orales.

Los síntomas totales, orales y cutáneos no variaron entre los grupos. Pero sí aparecieron muchos más síntomas multisistémicos y del tracto respiratorio superior e inferior durante la inmunoterapia oral que durante la terapia sublingual.

Los niveles de IgG4 específicos de la leche de vaca aumentaron y se mantuvieron elevados en los tres grupos y la reacción a la prueba cutánea de hipersensibilidad a la leche de vaca disminuyó y se mantuvo por debajo de los valores iniciales en todos los grupos.

La liberación espontánea de histamina en los basófilos no cambió en el grupo tratado con la inmunoterapia sublingual, pero disminuyó significativamente con la inmunoterapia oral.

La expresión de CD203c aumentó transitoriamente y, luego, se redujo por debajo de los valores iniciales en los dos grupos y se mantuvo así en los niños tratados con inmunoterapia oral.

"Estos métodos no son perfectos y no están listos para utilizar de manera generalizada en los consultorios especializados en alergias", concluyó Keet.

"Son muy promisorios, pero hay que mejorar muchas cuestiones, como la seguridad y la efectividad, antes de adoptarlos en la práctica diaria", agregó.

Una alternativa que atrajo atención recientemente es el uso de leche en alimentos horneados para lograr la desensibilización, explicó Keet.

"Es una buena opción para algunos niños, pero otros no pueden tolerar ni siquiera esas pequeñas cantidades de leche necesarias para iniciar ese proceso. De modo que para muchos niños con alergia a la leche de vaca no hay buenas alternativas", finalizó.