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21/5/17

La rinitis, asma y urticaria son alergias frecuentes [21-5-17]


La rinitis, asma y urticaria son alergias frecuentes en el IMSS

Para el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), las alergias más frecuentes en Baja California son la rinitis, el asma y urticaria debido al exceso de polvo, generando que en la capital del estado casi el 50 por ciento sea alérgico.

Lo anterior lo dio a conocer el alergólogo pediatra del Hospital de Especialidades número 30 del IMSS, Raúl Ibarra Caldera, quien refirió que en base a estudios recientes demuestran que aproximadamente el 50 por ciento de la población mundial es alérgica.

Asimismo, informó que este estudio arrojó que el 10 por ciento de los habitantes del planeta padece de asma, en tanto que en la capital del estado - Mexicali- el 42 por ciento de los menores de 16 años sufren rinitis alérgica, la cual es la más común, además de que el 10 por ciento de los jóvenes entre 13 y 14 años padece asma.

En este sentido destacó que la rinitis alérgica, el asma y la urticaria son consideradas en ciudades, como Mexicali, las alergias más frecuentes debido al exceso de polvo que emana del medio ambiente, así como las actividades agrícolas que se desarrollan.

El especialista explicó que el asma es una complicación que se va a los pulmones produciendo dificultad respiratoria, fatiga para hacer ejercicio, trabajar y en crisis severas requiere hospitalización; la urticaria se manifiesta con ronchas en la piel que producen comezón intensa y en ocasiones va acompañada de fiebre.

Por lo anterior, consideró de suma importancia que aquellas personas que sospechen de alergia es necesario que acudan con su médico familiar para obtener un diagnóstico preciso, debido a que muchos cuadros de urticarias y asma se confunden como alergias cuando son originados por otras causas.

Agregó que las alergias son una reacción exagerada del cuerpo a una sustancia extraña al organismo que se encuentra en el medio ambiente o por ingesta de algún medicamento y alimento, además producen bajo rendimiento e incapacidad laboral, debido a que las personas que lo sufren tiene problemas para descansar en las noches y en el caso de pacientes con rinitis alérgica, estos estornudan hasta 50 veces en breves lapsos de tiempo y ello les dificulta realizar sus actividades; las urticarias también son incapacitantes porque producen mucha comezón y hasta temperaturas en las personas que las padecen.

Las épocas en que aumentan las atenciones de estos padecimientos en el IMSS son durante la temporada de polinización entre marzo y abril, así como los tiempos de abundantes vientos que se registran con frecuencia en la ciudad. Los principales causantes son el polvo y el polen, aunque también se cuentan algunos medicamentos a los que el organismo manifiesta un rechazo.
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15/5/16

Alergia y asma, un binomio asfixiante [15-5-16]


Alergia y asma, un binomio asfixiante

Dos de los principales padecimientos respiratorios que afectan a un amplio porcentaje de la población son la rinitis alérgica y el asma. La primera afecta entre un 25 y 56% de los menores de 14 años, de acuerdo con el Estudio Internacional del Asma y Alergias en la Infancia (ISAAC por sus siglas en inglés), mientras que el asma aqueja a entre 7 y 17% de la población mexicana, lo cual puede resultar en un binomio asfixiante, teniendo impacto en la salud y en la economía no sólo del paciente y familiares, sino del sector de seguridad social.

Aunado a lo anterior, es muy común confundir una alergia con una gripa y en especial en épocas de invierno. Se piensa que el lagrimeo, la congestión nasal y los estornudos son señales de un simple catarro, pero si estos síntomas duran varias semanas o incluso meses y se presentan en cualquier época del año son una alergia. Las enfermedades alérgicas se presentan como resultado de un mecanismo de hipersensibilidad de las membranas mucosas, piel, oídos y ojos como respuesta hacia alérgenos del medio ambiente. Durante esta respuesta alérgica, el sistema inmunológico comienza a trabajar con mayor rapidez, liberando un químico llamado histamina, causante de los síntomas alérgicos.

Estas reacciones alérgicas pueden afectar a la piel, al aparato respiratorio, al tracto gastrointestinal, y por ello pueden causar una gran variedad de síntomas en relación con el órgano afectado: dermatitis atópica (alergia de la piel), rinitis alérgica (alergia en la nariz), asma (alergia en pulmones), alergia a alimentos, alergia a medicamentos, conjuntivitis alérgica (alergia de los ojos), urticaria y angioedema (alergia de la piel), entre otros.

Por lo que no hay que dejar pasar el tiempo y esperar a que los síntomas se quiten solos, ya que si continúan desarrollándose pueden tener un fuerte impacto negativo en la calidad de vida del paciente. Tampoco se recomienda tomar cualquier medicamento sin prescripción médica, ya que estas acciones seguro traerán complicaciones. Una alergia mal tratada desembocará en asma.

Ahora, ¿cuáles son los desencadenantes de estas enfermedades respiratorias? Es importante destacar que hay dos tipos de alérgenos, los "intra-domiciliarios" que son el polvo casero, ácaros, cucarachas y mascotas entre otros, así como los "extra-domiciliarios" como el polen y pastos.

Para tratar de disminuir las reacciones de un paciente alérgico contamos con sencillas recomendaciones. En la casa hay que eliminar por completo el uso del plumero, ya que lo único que hace este es levantar el polvo, reemplazarlo con trapos húmedos puede ser una buena solución para este problema. Otro consejo es evitar alfombras, peluches, cortinas, cualquier objeto que pueda guardar polvo. Y finalmente evitar el contacto con mascotas.

En cuanto a los alérgenos extra-domiciliarios, se sugiere no exponer al paciente en forma exagerada en épocas de polinización. Es importante en etapas tempranas de la vida evitar alimentos potencialmente alergénicos o con proteínas de elevado peso molecular, como puede ser la leche entera o el huevo después del año; mariscos y pescados después de los dos años; nueces, almendras, pistaches, cacahuates hasta después de los tres años de edad.

Para ayudar al organismo a combatir a los alérgenos se cuenta con los antihistamínicos, medicamentos que se encargan de contrarrestar estos síntomas y así mejorar la calidad de vida del paciente, desde el punto de vista físico, emocional, social y económico. De esta manera el individuo puede realizar sus actividades cotidianas de la manera normal.

Ya se cuentan con antihistamínicos de segunda generación, como la desloratadina, que ofrecen un perfil mayor de seguridad, no provocan somnolencia, no presenta efectos adversos potenciales y su administración cada 24 hrs facilita el acoplo y adherencia al tratamiento.

Las enfermedades alérgicas son multifactoriales, es decir, que involucran múltiples condicionantes para su desarrollo por lo que el tratamiento debe ir encaminado a un manejo escalonado y multidisciplinario. Por esta razón debemos empezar por el uso racional de los medicamentos, lo cual tiene como objetivo principal que cada paciente reciba el medicamento más adecuado para su situación clínica, durante el tiempo que sea necesario, con el menor número de reacciones adversas y al menor costo posible.

De acuerdo con cifras oficiales, el asma mal controlada refleja costos superiores a los 100 mil pesos anuales por hospitalizaciones, además del impacto en ausentismo laboral y escolar del paciente. Mientras que los gastos en un caso controlado podría ser de 6 mil pesos anuales.

Por ello es de gran importancia el papel del médico de primer contacto o general en la detección oportuna y diagnostico adecuado de este tipo de enfermedades, ya que son ellos quienes atienden hasta un 80% de las patologías más comunes, y es a partir de este primer diagnóstico que se espera surja el manejo, tratamiento y prevención adecuada o bien la canalización a un especialista.

Y como fortalecimiento para los médicos de primer contacto, generales y especialistas, recientemente se presentaron las obras médicas: AlergoMecum y RinoMecum, que son una guía con consejos prácticos y tratamientos para facilitar el diagnóstico. Estas guías fueron elaboradas por diversos especialistas entre los que se encuentran alergólogos, neumólogos, otorrinolaringólogos e infectólogos.

7/4/16

Las alergias son consecuencia del asma y no su causa [7-4-16]

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Las alergias son consecuencia del asma y no su causa

Un estudio internacional sobre los genes implicados en el asma ha logrado demostrar que las alergias asociadas en muchos casos a esta enfermedad son una consecuencia de la misma, y no su causa, ya que los genes que controlan los niveles de anticuerpos que causan alergias no tienen apenas repercusión en la aparición del asma.

El trabajo, en el que ha participado el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), cuya sede se encuentra en el Parque Científico de Barcelona, ha contado con la colaboración de más de 20 grupos de investigación, con un total de 164 investigadores de 19 países, y se publica en la revista 'New England Journal of Medicine'.

La investigación, que se enmarca en el Consorcio Europeo Gabriel y ha contado con financiación de la Comunidad Europea, ha descubierto nuevos genes relacionados con la predisposición a sufrir esta enfermedad, si bien en su desarrollo son determinantes también los factores ambientales.

Algunos de los genes descubiertos se encuentran en las vías que alertan al sistema inmune de que el revestimiento de las vías respiratorias --la mucosa-- se ha deteriorado, mientras que otros genes pueden controlar la velocidad de cicatrización de las vías respiratorias después de haber estado lesionadas.

El estudio demuestra que los efectos genéticos del asma son más débiles en los adultos, y que el gen más prevalente en los niños no afecta a los pacientes que han desarrollado el primer brote de la enfermedad en la edad adulta.

Los especialistas consideran que un estudio detallado de estos genes puede conducir a mejorar las terapias para la enfermedad. Asimismo, consideran que las pruebas genéticas no tienen ningún valor predictivo para determinar que un niño pueda desarrollar la enfermedad en la edad adulta --lo que evidencia la importancia de los factores ambientales--.

El estudio ha contado con la participación de más de 10.000 asmáticos y 16.000 sujetos sanos agrupados por el país de origen. De cada individuo se han analizado más de medio millón de posiciones en el ADN repartidas a lo largo de todo el genoma humano.
 

19/3/16

Estudio: muchos niños con asma también son sensibles al maní [19-3-16]


Estudio: muchos niños con asma también son sensibles al maní

Los padres podrían no darse cuenta de que la sibilancia y la falta de aire podrían deberse a alergia.

La sensibilidad al maní es común entre los niños con asma, y sin embargo muchos niños y sus padres no están al tanto de este problema, según encontró un nuevo estudio.

Ha habido muy poca investigación sobre el vínculo entre el asma infantil y la alergia al maní, de acuerdo con los autores del estudio.

"Muchos de los síntomas respiratorios de la alergia al maní pueden ser similares a aquellos provocados por un ataque de asma, y viceversa. Ejemplos de estos síntomas incluyen la falta de aire, sibilancia y tos", dijo el doctor Robert Cohn del Hospital Infantil Mercy en Toledo, Ohio, autor principal del estudio , en un comunicado de prensa de la Sociedad Americana del Tórax (American Thoracic Society).

Se tiene programado presentar los resultados del estudio en la reunión de la Sociedad Americana del Tórax en Denver. Los hallazgos presentados en las reuniones generalmente se consideran preliminares hasta su publicación en una revista sancionada por colegas.

Cohn y sus colegas analizaron las historias clínicas de más de 1,500 niños con asma en Toledo, Ohio. Los resultados mostraron que cerca del 11 por ciento de los niños tenía un historial documentado de alergia al maní.

Los investigadores encontraron que cerca de 44 por ciento se había sometido a un examen de sangre para buscar una alergia al maní. Poco más de 20 por ciento de esos niños tuvo un resultado positivo a la sensibilidad al maní.

Sin embargo, más de la mitad de estos niños y sus familias no sabían que el niños tenía sensibilidad al maní.

"Este estudio demuestra que los niños con asma podrían beneficiarse de un examen de sensibilidad al maní, especialmente cuando controlar la sibilancia y la tos es algo tan difícil de conseguir. Si un médico está teniendo este problema, o si un padre lo nota en su hijo o hija, deben considerar este examen, incluso si creen que su hijo no es sensible al maní", dijo Cohn.

"Debe haber mayor investigación para aprender más sobre la conexión entre los niños con asma y la sensibilidad al maní", añadió.
 

31/7/15

Algunos niños con asma tienen alergia a los cacahuetes y no lo saben


Algunos niños con asma tienen alergia a los cacahuetes y no lo saben

Aunque los síntomas no se manifiesten, una prueba de alergia en sangre muestra en muchos casos resultados positivos

abc.es

En los últimos tiempos, los casos de alergia infantil a los cacahuetes han salido en las noticias con cierta frecuencia y los científicos cada vez desarrollan más estudios de las causas y de qué se puede hacer para controlar estas reacciones autoinmunes. Pero hasta ahora no se había estudiado la relación entre la alergia a los cacahuetes y el asma.

Un nuevo estudio ha demostrado que muchos niños con asma presentan también sensibilidad a los cacahuetes aunque no lo supieran. El estudio ha sido llevado a cabo en Estados Unidos con pacientes de asma en una clínica pulmonar pediátrica y se presentará en la Conferencia internacional de la Asociación Torácica Americana (ATS, por sus siglas en ingés).

«Muchos de los síntomas respiratorios de la alergia a los cacahuetes pueden reflejar los de un ataque de asma, y viceversa. Ejemplos de estos síntomas son la dificultad para respirar, los "pitidos" y la tos», dijo el autor del estudio, el doctor Robert Cohn. «Este estudio ha tenido como objetivo evaluar la proporción de niños asmáticos que también han demostrado tener sensibilidad a los cacahuetes».

Los investigadores han observado a 1.517 niños de la clínica pulmonar pediátrica del Hospital de la Misericordia para Niños en Toledo, Ohio, EE.UU. Se ha estudiado si los cuadros clínicos de los niños, tenían documentada alergia a los cacahuetes y si habían sido objeto de una prueba de sangre para detectar anticuerpos que demostraran una reacción potencial a los de esta semilla leguminosa. Esta prueba es conocida como IgE. Los niños eran considerados como casos positivos si tenían un historial documentado de alergia a los cacahuetes o si habían hecho una prueba específica de IgE en la sangre que mostrara un nivel de anticuerpos más alto de lo normal.

Los investigadores han hallado que de los 1.517 casos que analizaron, 163 (en torno a un 11%), tenía un historial clínico documentado de alergia a este fruto y que casi el 44% (665 casos) se había realizado pruebas de IgE específicas de alergia y que, además de estos casos, 148 niños (aproximadamente el 22%), había tenido un resultado positivo en sensibilidad al maní. Sin embargo, más de la mitad de los niños y las familias no sabían que los niños tenían sensibilidad a los cacahuetes. La frecuencia de casos positivos se mostró de forma variable entre diferentes grupos de edad, pero la prevalencia de los casos documentados de alergia a los cacahuetes fue muy similar en todos los grupos.

«Este estudio demuestra que los niños con asma podrían beneficiarse de una prueba de sensibilidad a los cacahuetes, especialmente cuando es difícil lograr el control de los "pitidos" y de la tos. Si un médico está teniendo este problema, o si los padres lo notan en su hijo o en su hija asmática, deberían considerar hacerles las pruebas, incluso si creen que su hijo no es alérgico a los cacahuetes», ha dicho el doctor Cohn. «Debe haber una investigación continua para aprender más sobre la conexión entre los niños asmáticos y la alergia a los cacahuetes».

 

21/7/15

Flora intestinal, alergia y asma [21-07-2015]


Flora intestinal, alergia y asma

Las nuevas técnicas de identificación de seres vivos por medio de análisis genético, han demostrado la existencia de bacterias y virus de los que no se conocía su supervivencia en nuestro organismo. Pero es impresionante que no se hable de cientos o miles sino de millones de microbios que están ahí, en una desconocida existencia que se vincula con una dependencia entre ellos y nosotros. Esta subordinación tiene un reflejo directo en la alimentación y el aprovechamiento de nutrientes; pero lo más sorprendente es el impacto que estos diminutos seres tienen en la inflamación, la respuesta de defensa de nuestro organismo y por supuesto, la manifestación inmunológica.

El ambiente microbiano, al parecer, constituye un factor que influye en el desarrollo de enfermedades alérgicas e inmunológicas, lo que debe generar un cambio de conciencia médica, no solamente orientado a aquellos padecimientos que atiende el inmunólogo, sino de un carácter tan amplio, que incluye todas las ramas de la medicina, incluyendo por supuesto al médico general.

Por todos es conocido el hecho de que consumir ciertos productos como el yogurt o los lactobacilos nos brinda un elemento de apoyo para mejorar la digestión; sin embargo, a la larga es muy probable que estas indicaciones se extiendan, orientándolas a ingerir ciertos tipos de bacterias que al colonizar nuestros intestinos, puedan brindar elementos protectores para enfermedades alérgicas, incluyendo por ejemplo, la Dermatitis Atópica, que es una enfermedad de la piel caracterizada por una sensibilidad extrema ante cualquier elemento irritativo, por mínimo que sea, provocando inflamación, comezón e irritación, condición que es en muchas ocasiones, extremadamente difícil de controlar.

Es cotidiano ver con espanto la forma indiscriminada en la que se indican antibióticos de amplio espectro para tratar enfermedades respiratorias y digestivas. Las razones que justifican esta prescripción no existen. Hablando en términos de enfermedad intestinal, uno debe considerar que los antibióticos solamente serán recetados cuando existe una clara evidencia de diarrea invasiva, es decir con destrucción de tejidos, lo que implica la expulsión de moco y sangre, en el caso del intestino grueso o colon; o bien de evacuaciones con restos de alimentos, vómito, malestar general, en el caso del intestino delgado; esto a grandes rasgos. Nunca deben utilizarse medicinas que detengan la diarrea, pues esto evita que el organismo elimine los microbios que causan la infección.

Se debe entender que no existe una evidencia suficiente para indicar, de manera rutinaria, antibióticos para tratar la diarrea aguda, independientemente de que la causa sea por una sospecha de que los causantes sean bacterias.

Hablando de infecciones respiratorias, los tratamientos deben basarse en primer lugar con penicilinas, que en cierta medida, “respetan” bacterias intestinales que conforman parte de la flora normal. Es por demás decir que existen padecimientos respiratorios que fácilmente se confunden con procesos infecciosos, siendo de naturaleza alérgica, por lo que se debe entrecomillar la rutinaria administración de antibacterianos.

La mala prescripción de antibióticos no se circunscribe solamente a nuestro país, sino que es un problema a escala mundial. Debemos entonces considerar que la actual resistencia de microbios a nuestras medicinas es creciente y abarca a todo el orbe, por lo que es urgente ser prudentes al indicar esta variedad de medicinas.

Pero más allá de esto debemos comprender que todos los seres vivos en el planeta tenemos relaciones sutiles que nos vinculan estrechamente. Las bacterias podrán ser extremadamente pequeñas, pero nos ayudan mucho más de lo que nos perjudican. Es así que debemos cuidarlas y así no solamente mantendremos un equilibrio microecológico individual sino que cuidaremos el medio ambiente, en una forma general.
 

8/7/15

El alcohol, es asma y las alergias no son una buena mezcla 08-07-15

 
El alcohol, es asma y las alergias no son una buena mezcla

El alcohol puede desencadenar o empeorar las alergias existentes, apuntan expertos

Las bebidas alcohólicas pueden desencadenar reacciones alérgicas o exacerbar alergias existentes, advierten expertos.

Aunque es poco común, algunas personas tienen alergias al alcohol mismo, mientras que otras son alérgicas a varias sustancias en las bebidas alcohólicas como la cerveza y el vino, apuntó en un comunicado de prensa del Colegio Americano de Alergia, Asma e Inmunología (American College of Allergy, Asthma and Immunology, ACAAI) el Dr. Sami Bahna, ex presidente del ACAAI y jefe de alergia e inmunología de la Facultad de medicina de la Universidad Estatal de Luisiana en Shreveport, Luisiana. Los síntomas pueden incluir enrojecimiento y picazón en los ojos, congestión nasal, dolor de estómago y dificultades para respirar.

Los desencadenantes pueden incluir varios ingredientes de la cerveza y el vino, que incluyen la cebada, el etanol, las uvas, la malta, el lúpulo, el trigo y la levadura. Otros alérgenos potenciales a veces se añaden durante el procesamiento, incluso clara de huevo, que se puede usar durante el proceso de filtrado, y los sulfitos, que ocurren en el vino de forma natural pero que también se pueden añadir como conservante.

Las reacciones alérgicas a una bebida alcohólica pueden variar en gravedad de un sarpullido menor a un ataque de asma y anafilaxia potencialmente letales. Los investigadores apuntaron que el alcohol también puede agravar las alergias existentes.

"Los individuos pueden ser alérgicos al alcohol mismo o a un ingrediente añadido, pero incluso cuando las personas no son alérgicas, podrían no darse cuenta de que el alcohol puede empeorar los síntomas alérgicos existentes sobre todo las alergias alimentarias", señaló Bahna. "En esos casos el estudio apuntó que evitar las bebidas alcohólicas es la mejor forma de evitar reacciones potenciales".

El vino contiene sustancias químicas conocidas como tiraminas, que pueden causar dolores de cabeza, añadió.

Bahna presentó casos de estudio sobre reacciones alérgicas relacionadas con el alcohol el domingo en la reunión anual de la ACAAI en Boston. También señaló que la exposición al humo del tabaco puede empeorar el asma y las alergias al hacer que los fumadores sean más sensibles a las sustancias del aire, como el polen y las esporas de moho.

"Las personas con alergias y asma deben tener especial cuidado en evitar cualquier exposición al humo del tabaco", apuntó Bahna.

Cualquiera que sospeche que ha tenido una reacción al alcohol, la comida o el tabaco debe consultar a un alergólogo, recomendó Bahna.

"En la mayoría de casos, simplemente comprender qué desencadena la reacción alérgica ayuda a la persona a encontrar una bebida alternativa que pueda disfrutar", comentó Bahna.