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13/10/17

Ocho alimentos afectan al alérgico [13-10-17]

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Ocho alimentos afectan al alérgico
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En el caso de la piel, las secuelas se presentan con ronchas y picazón, reacción exagerada del organismo frente a sustancias químicas.

Exponerse a perfumes fuertes es lo peor que le puede ocurrir a Verónica de Pozo. Ahora tiene 37 años, pero a los 15 descubrió que era alérgica a estos productos. La alergia no es más que las reacciones exageradas del organismo frente a sustancias químicas que normalmente no causan problema al resto de la gente.

Por ejemplo, permanecer junto a un gato puede causar comezón incontrolada en unas personas, pero para otras la presencia del animal puede ser totalmente normal. El médico alergólogo del Hospital Metropolitano, Rommel Valdivieso, explica las causas y los afectos.

Estos últimos son diferentes. Por ejemplo, si la alergia se presenta en las vías respiratorias puede aparecer con moqueo, estornudo, picazón en la nariz, tos…

Pero si se afecta a la piel, afloran ronchas, comezón, eccemas.

Eso fue precisamente lo que ocurrió con De Pozo. “Recuerdo que me puse perfume para un compromiso social, pero de pronto aparecieron ronchas en la cara.

Allí supe por primera vez que mi organismo reaccionaba negativamente a algo”.

Ante la falta de estadísticas nacionales, datos individuales de los médicos señalan que las consultas se producen especialmente por efectos de las alergias en el sistema respiratorio.

Estas ocurren por los ácaros que se encuentran en el polvo, por el moho, el polen... Pero estudios realizados por el ex ministro de Salud e investigador, Plutarco Naranjo, señalan que las plantas que producen polen alergénico son las gramas, el pasto de potreros o las malas hierbas. Con esa versión, el especialista aclara que las plantas de las macetas no desatan el problema médico.

Las consecuencias a nivel alimenticio también son frecuentes. A escala mundial, la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología determina que existen ocho alimentos causantes de la mayoría de alergias alimentarias. Se cita a los huevos, pescado, leche, maní, mariscos, soya, frutos secos (nueces, almendras, avellanas), y trigo.

En el caso de la leche, los principales en afectarse son los lactantes, que no resisten a la proteína que contiene este producto y reaccionan de forma anómala, con ronchas o granos en la piel. En los huevos -explican los especialistas- las proteínas de la clara y de la yema son diferentes, aunque el efecto es el mismo.

En este caso, los síntomas son picazón en la boca y en la garganta al tragar el alimento, manchas rojas en la piel, erupción cutánea, secreción nasal, retorcijones o dolor abdominal, vómitos.

De allí que los médicos sugieren que en estas fechas festivas, la gente no consuma ni un mínimo de productos que causan alteración. “El organismo puede reaccionar al detectar mínimas cantidades de alérgenos”.

La medicina ha definido dos causas para que se produzca la alergia. La primera es la predisposición genética y la exposición directa y prolongada a factores ambientales. De allí que el otorrinolaringólogo de la Novaclínica Santa Cecilia, Gonzalo Arcentales, explica que una persona que tenga contacto con los residuos de la madera pudiera presentar rinitis. “En ese caso no incide el factor genético, pero sí el elemento externo, la madera”.

De Pozo no sabe cuál fue el origen de su afección, aunque un médico homeópata le sugirió que para reducir las ronchas aplique agua de matico. Este arbusto tiene propiedades desinflamantes, para usarlo se necesita mojar un paño y colocar exactamente en la parte afectada.

La paciente cuenta que se aplicaba dos veces en el día; una en la mañana y otra en la noche. Ahora prefiere no correr riesgos en la salud. Por ello ha optado por usar perfumes con contenido natural u orgánico.

6/3/16

Alergia a los alimentos [6-3-16]

 
Alergia a los alimentos


Cuando se habla de alergias, es común pensar en aquellas provocadas por el ambiente, las fragancias o el humo del cigarrillo. Y también, en síntomas típicos como gotereo nasal y picor en la nariz.

Sin embargo, los alimentos también pueden ser un agente desencadenante de alergias a nivel sistémico. Aunque no se habla con frecuencia de ello, conviene conocer cómo identificar sus indicios y las medidas a tener en cuenta para manejarlas apropiadamente.

El médico alergista Fernando López Malpica, catedrático de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas, menciona que tanto la herencia como la continua exposición a un alimento pueden tener influencia en el desarrollo de este tipo de alergias. “La mayor parte de las enfermedades tiene un factor hereditario”, menciona. No obstante, “muchos insisten en que la dieta de la madre embarazada y lactante” son aspectos que pueden influir en la aparición de esta condición.

Por otro lado, el doctor revela el rol de la lactancia en ayudar al bebé en la prevención de ciertas alergias alimentarias. “A través de la leche materna se adquieren muchos mecanismos inmunológicos”, y esto puede incluir ciertos antígenos.

Además del factor hereditario y la continua exposición, existen otros factores que pueden llevar a padecer de alergia sistémica. Condiciones de salud que debiliten el sistema inmune -como el cáncer y sus terapias- , además de la diabetes y enfermedades autoinmunes (como la artritis) son un ejemplo de ello. A nivel externo, el estrés es potencialmente nocivo.

López Malpica aclara que se puede desarrollar alergia a un alimento a cualquier edad. Del mismo modo, cualquier alimento puede provocarla.

Más que un malestar
Entre los síntomas típicos de estos pacientes se incluyen picor en los labios, la lengua y “la queja de que ciertos alimentos no le caen bien”. En ocasiones, pueden experimentar deseos de vomitar. “Pero ignoran los síntomas, a pesar de que puede ser indicativo de que es alergia a alimento”, analiza el médico. Incluso, hay quienes lo confunden con un malestar digestivo.

En los casos severos, el paciente puede sufrir de un choque anafiláctico. Se trata de una reacción inmunológica potencialmente mortal, ya sea por colapso vascular y broncoespasmo (tranque de los bronquios y espasmo de las vías respiratorias superiores, como la lengua y garganta).

Por lo general, los síntomas pueden manifestarse en sólo minutos, así como demorar una o dos horas, según expone el doctor, quien sugiere que los restaurantes deberían tener antihistamínicos en su botiquín de primeros auxilios, para este tipo de emergencia.

Ante la sospecha de padecerlo, el doctor aconseja consultar con un alergista para las pruebas correspondientes. También, sugiere llevar un diario con la anotación de síntomas, y los alimentos ingeridos previo a su aparición para tener una idea de los que pueden originar el malestar.

Sobre la intolerancia

El doctor aclara que la alergia alimentaria no debe confundirse con la intolerancia a ciertos alimentos, como ocurre con la lactosa. En este caso específico, es una afección de la mucosa intestinal debido a que el organismo produce poca o ninguna cantidad de la enzima lactasa, lo que, a su vez, impide al organismo asimilar la lactosa. También, “hay componentes como los sulfitos (que se añaden para preservar ciertos alimentos), y el glutamato monosódico o msg (por sus siglas en inglés, y cuya sal se utiliza como condimento para potenciar el sabor de los alimentos)” que pueden provocar episodios de intolerancia.

Síntomas comunes

  • Ronchas en el cuerpo (por urticaria y angioedema)
  • Broncoespasmo
  • Colapso vascular
  • Hinchazón en los labios y la lengua
  • Picor en la lengua, la garganta y los labios
  • Dificultad para respirar
  • Diarrea
  • Vómitos
  • Sibilancia
  • Anafilaxis
  • Algunos alimentos que pueden provocarla
  • Niños: leche, huevo, nueces, tomate, chocolates
  • Adultos: mariscos (en su mayoría, crustáceos), camarones, langosta, cangrejo), maní, pescados, maíz, carne de res, carne de cerdo, huevo, leche, condimentos (ajo, cebolla)

Cómo cuidarte

Aunque la recomendación principal es evitar exponerse al alimento en cuestión, siempre existe la posibilidad de ingerirlo por error. Entre las recomendaciones básicas se incluyen:

Tener siempre a la mano un antihistamínico. El que es líquido trabaja con mayor rapidez. Sin embargo, los que se disuelven en la boca (“chewables”) ofrecen la misma rapidez y son cómodos de llevar.

Leer las etiquetas de información nutricional, ya que algunos alimentos pueden contener ingredientes a los que seas alérgico.

Para reacciones severas, existe la epinefrina inyectable. Se trata de un dispositivo de inyección automática, prellenado de la dosis correspondiente, que se aplica en el muslo. Es recetada y su uso es común ante reacciones alérgicas graves.
 

12/12/15

La Alergia alimentaria en Niños va en aumento [12-12-15]


La Alergia alimentaria en Niños va en aumento

Las alergias alimentarias en los niños, incluida la alergia al maní, se han incrementado en casi un 20% en los últimos 10 años, y ciertos grupos étnicos pueden estar más afectados que otros.

Un nuevo estudio muestra los informes de las alergias alimentarias en los niños aumentó en un 18% de 1997-2007, mientras que las visitas de atención ambulatoria para el tratamiento de la alergia alimentaria de las enfermedades relacionadas se han triplicado en los últimos años.

Aunque los índices de alergia alimentaria fueron similares entre los niños y las niñas, los resultados mostraron que hubo un mayor incremento de alergias a los alimentos entre niños hispanos, pero esto puede representar disparidades en la sensibilización e información entre los diferentes grupos étnicos.

Los investigadores dicen que muchos informes han sugerido que las alergias alimentarias en los niños van en aumento, pero hay pocos recursos disponibles para hacer estimaciones fiables.

En su estudio, publicado en Pediatrics, los investigadores analizaron información de las encuestas nacionales de salud de la información contenida se -informó de las alergias alimentarias de los niños, visitas a las clínicas de atención ambulatoria para el tratamiento de alergias, y la alergia relacionada con el uso de atención de salud desde 1993 hasta 2007.

Los resultados mostraron que, además de un aumento del 18% los padres informaeon de alergias a los alimentos entre niños menores de 18 años, las visitas a los consultorios de atención ambulatoria para la alergia a enfermedades relacionadas con el aumento de un estimado 116.000 por año entre 1993-1997 a un estimado 317.000 por año en 2003-2006.

“Informado sobre que la alergia alimentaria está aumentando entre los niños de todas las edades, entre niños y niñas, y entre los niños de diferentes razas y orígenes étnicos”, escriben los investigadores Amy M. Branum, MSPH, del Centro Nacional para Estadísticas de Salud de los CDC, y sus colegas en el estudio.

“Sin embargo, no se puede determinar la cantidad de incrementos en las estimaciones porque son realmente atribuible al aumento clínico de la enfermedad y en cuánto se debe a la mayor conciencia de los médicos, u otros proveedores de atención de salud, y los padres.”

11/11/15

Alergias: Hay siete alimentos que le dan alergia a los bebés ¿Cuáles son?


Hay siete alimentos que le dan alergia a los bebés ¿Cuáles son?

Un estudio científico realizado en los Estados Unidos determinó que el 6% de los menores de 3 años sufren reacciones provocadas por el consumo de ciertos productos. La leche, el huevo y el trigo lideran la lista.

elpatagonico.com

Preocupan mucho a los padres, porque súbitamente ven cómo sus hijos se llenan de erupciones cutáneas o tienen síntomas gastrointestinales. Un estudio del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC -por sus siglas en inglés) de Atlanta, Estados Unidos, reflejó que entre el 6 y 8% de los niños que nacen sufren cuadros de alergias alimentarias. En Argentina, este número significa unos 42 mil bebés que, anualmente, padecen este tipo de síntomas.

"Cualquier alimento en sí mismo puede ocasionar reacciones alérgicas, pero -en menores de tres años- los alérgenos más frecuentes son leche, huevo y trigo. Son los cuatro más importantes", sostuvo el Dr. Martín Bozzola (MN 75.110), médico integrante de la Sección de Alergia e Inmunología Pediátrica del Hospital Británico. Y luego agregó: "en los más grandes, los principales son el maní, pescado, frutos secos y mariscos, los que completan -agregando a la soja- lo que se conoce como los 'grandes ocho', denominación que agrupa a los que más frecuentemente provocan alergia a cualquier edad", explicó el médico.

En menores de un año, las dos presentaciones más frecuentes son a nivel cutáneo y gastrointestinal. Las erupciones en la piel suelen ser urticaria o eczemas. Existen otras reacciones más severas, aunque menos frecuentes, como la anafilaxia, que es el compromiso de la vía aérea, o, yendo un poco más adelante en la edad, complicaciones en el esófago o el intestino, que pueden dar una inflamación importante con algunas consecuencias o en otros casos causar diarrea de tipo crónica.

En el marco de alergias alimentarias, el Dr. Bozzola explicó que "el tratamiento inicial es dejar de exponerse al alimento que presuntamente desencadenó la reacción. Eliminar lo que te hace mal. Uno comienza quitándolo de la dieta y, si dio en la tecla, los síntomas paulatinamente se van retirando, con mayor o menor celeridad, según cuál sea el síntoma."

Es imprescindible, en el rol de padre, estar atento a las reacciones que los bebés pueden presentar a los primeros alimentos que reciben a partir del sexto mes de vida, puesto que esta etapa de incorporación de alimentos es crítica en el marco de lo que se conoce como los primeros 1000 días de vida, que van desde la gestación hasta los dos años de edad del niño, y que se ha demostrado que representan una verdadera ventana de oportunidad como condicionantes de la salud futura y del desarrollo integral de una persona en la adultez.


Cómo diagnosticar las alergias alimentarias

En los menores de 3 años, se calcula que un 6 por ciento de la población presenta alergias alimentarias. En mayores de 3 y adultos, la prevalencia es de entre un 2 y un 4 por ciento. Si uno tiene un porcentaje en menores de 3 años y otro en mayores de 3, es que evidentemente algo sucede y se explica porque, en muchos casos, los niños van desarrollando tolerancia al alergeno.

Sobre la detección y el abordaje de estos cuadros, el Dr. Bozzola refirió que puede haber en nuestro país algo de subdiagnóstico y, paradójicamente, también quizás algo de sobrediagnóstico, pero que, afortunadamente los pediatras en general tienen muy presente la alergia, "están más avezados que hace unos años. El tema está instalado: ante determinada sintomatología, ya sospechan que podría tratarse de un cuadro de alergia".

Cuando el síntoma es una erupción cutánea, lo primero que se pregunta a los padres es si han incorporado en los días previos algún alimento nuevo en la dieta del niño. El Dr. Bozzola reconoció que "el pediatra va a adoptar una de dos posturas: o recomendará ir al alergista o sugerirá exponerlo nuevamente al alimento para reconfirmar. Esto puede generar algo de resquemor en los padres, que ven a sus hijos brotarse nuevamente, ya en un evento previsible y que pudo haberse evitado, pero lo ciento es que es una estrategia válida y entendible".

De todos modos, el especialista aclaró que "distinto es el caso de reacciones severas, que potencialmente podrían poner en riesgo la vida del niño. En ese caso, la constatación se hace a través de análisis de laboratorio o pruebas cutáneas, pero el pediatra será mucho más prudente y no permitirá que se corran riesgos innecesarios".


Controlar la alergia

Según sostuvo el Dr. Bozzola, "se sabe que en la medida en que uno logra dar al niño una variedad amplia de alimentos, van estimulándose mecanismos de tolerancia, lo que es favorable en el tiempo para poder paulatinamente incluir el alimento que originalmente generaba la reacción".

A este respecto, agregó que "las familias suelen ser reacias a la reincorporación del alimento por miedo a que persistan las reacciones. En estos casos, son de mucho valor el diálogo y la contención que brinde el profesional, para ir dando juntos cada paso".

En términos de vanguardia en el tratamiento de las alergias, el Dr. Bozzola anticipó que ahora se está trabajando para hallar caminos alternativos, fundamentalmente a partir de desarrollos de inmunoterapia, sobre todo para aquellos casos de pacientes que no mejoran su problema en el tiempo.

12/7/15

¿Intolerancia o alergia alimentaria?


¿Intolerancia o alergia alimentaria?

publimetro.pe

Existen diversos alimentos que al ser consumidos pueden producir reacciones adversas en ciertas personas. Sin embargo, existe una confusión común; ¿se trata de una alergia o de una intolerancia? Ambas condiciones pueden producir síntomas similares, sin embargo, existen algunas diferencias.

Cuando se habla de una alergia, esta involucra una reacción inmunológica. Esto quiere decir que un alérgeno (una sustancia del alimento que el cuerpo reconoce como algo "extraño") provoca que el sistema inmunológico produzca anticuerpos a manera de mecanismo de defensa. Esto genera además que se segregue histamina, una sustancia química que causa los diversos síntomas de la alergia; entre ellos erupciones, picazón, tos, problemas respiratorios, malestares digestivos, etc.

La intolerancia a un alimento es, por su parte, una reacción metabólica que no tiene relación con el sistema inmunológico. Esta ocurre cuando el cuerpo no puede digerir ni absorber algún componente del alimento. Las intolerancias generalmente se producen por la deficiencia de una enzima (sustancia necesaria para digerir algún nutriente), como es el caso de la intolerancia a la lactosa, en la que existe una deficiencia de la enzima lactasa.

Los síntomas de las intolerancias suelen ser similares a los de las alergias. Sin embargo, una alergia es más severa que una intolerancia, pues los síntomas se pueden producir en varios órganos del cuerpo y pueden llegar a ser graves. Los síntomas de una intolerancia generalmente son más leves y no suelen poner en peligro la vida de la persona.

Los alimentos que producen alergias con mayor frecuencia son: maní, nueces, leche, huevos, trigo, soya, pescado y mariscos. Por su parte, las intolerancias alimentarias más comunes son a la lactosa de la leche y al gluten (presente en trigo, avena, cebada y centeno).

Hay ciertas características que pueden servir para poder identificar si la reacción a un alimento es por una alergia o una intolerancia:

  • Los síntomas de una alergia ocurren de un momento a otro, mientras que en la intolerancia se manifiestan de forma gradual.
  • La alergia puede ser producida por una pequeña cantidad de alimento, mientras que la intolerancia suele manifestarse tras consumir una gran cantidad del alimento
  • La alergia se produce cada vez que uno consume el alimento (aunque sea con poca frecuencia). La intolerancia aparece si uno consume el alimento con mucha frecuencia.
  • La alergia puede poner la vida en peligro, mientras que la intolerancia no.

Si uno presenta síntomas luego de consumir ciertos alimentos debe acudir al médico y al nutricionista para determinar si se trata de una alergia, de una intolerancia o de algún otro problema de salud. Existen diversas pruebas para detectar el problema, entre ellas: pruebas cutáneas, dietas con restricción de ciertos alimentos, exámenes físicos, entre otros.