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6/10/17

Alergia alimentaria e intolerancia alimentaria [6-10-17]


Alergia alimentaria e intolerancia alimentaria

La alimentación hipoalegénica es un buen sustitutivo para niños alérgicos. En Argentina tanto los productos lácteos hipoalergénicos como las metodologías de control existentes, son importados.
 La intolerancia a los alimentos es un término que se refiere a la acidez, cólicos, dolor abdominal o diarrea que pueden ocurrir después de comer alimentos como:

  • Productos del maíz
  • Leche de vaca y productos lácteos (intolerancia a la lactosa)
  • Trigo y otros granos que contienen gluten (ver: celiaquía)


La intolerancia alimentaria puede tener síntomas similares a los de una alergia (entre ellos náuseas, diarrea y dolor abdominal), sin embargo el sistema inmunológico no interviene en las reacciones que se producen de la misma manera. La intolerancia alimentaria se da cuando el cuerpo no puede digerir correctamente un alimento o uno de sus componentes. Mientras que las personas que tienen realmente alergias alimentarias necesitan generalmente eliminar el alimento causante de su dieta, las personas que sufren una intolerancia pueden consumir pequeñas cantidades del alimento o del componente alimenticio, sin que se den síntomas, excepto en el caso de personas que sean sensibles al gluten o al sulfito.

La alergia alimentaria normalmente es la respuesta inmunitaria del cuerpo cuando lo protege contra sustancias potencialmente nocivas, como bacterias, virus y toxinas.  En algunas personas, esta respuesta inmunitaria se desencadena por un alimento determinado (mariscos, mani, nueces, etc) Cuando esto ocurre, el sistema inmunitario del cuerpo libera sustancias que causan síntomas de alergia alimentaria.

Los aditivos alimentarios, como colorantes, espesantes y conservantes, rara vez pueden causar una alergia alimentaria o reacción de intolerancia.

La alergia alimentaria es una forma específica de intolerancia a un alimento o uno de sus componentes, que activa el sistema inmunológico. Un alérgeno (proteína del alimento causante, que en la mayoría de la gente no produce reacciones adversas) provoca una serie de reacciones en cadena en el sistema inmunológico, entre ellas la producción de anticuerpos. Dichos anticuerpos provocan la segregación de sustancias químicas, como la histamina, que produce varios síntomas, como picor, moqueo, tos o trastornos respiratorios. Frecuentemente, las alergias a los alimentos o a sus componentes se heredan, y normalmente se identifican en los primeros años de vida.

La intolerancia alimentaria afecta al metabolismo, pero no al sistema inmunológico del cuerpo. Un buen ejemplo es la intolerancia a la lactosa, que se da en ciertas personas por la carencia de una enzima digestiva llamada lactasa, que descompone el azúcar de la leche.

Hoy en día, tanto la ciencia como la industria, reconocen que los componentes del suero de leche poseen un alto valor nutricional, y características funcionales y fisiológicas que los hacen potencialmente útiles para una amplia gama de aplicaciones.

Las principales fracciones proteicas corresponden a β-lactoglobulina (β-LG), α-lactoalbúmina (α-LA), albúmina de suero bovino (BSA), inmunoglobulinas, y componentes menores tales como lactoferrina, lactoperoxidasa y diversos factores de crecimiento. Basándose en el valor nutricional, el suero de leche tiene un número de aplicaciones comerciales que aumentan la calidad de los productos alimenticios.

Constituye una materia prima interesante para obtener alimentos para lactantes e infantes. Sin embargo, las proteínas de suero se identifican como alérgenos. La mayoría de las tecnologías de procesamiento utilizados en la fabricación de alimentos provocan modificaciones en algunos componentes de la matriz, en particular en proteínas.

leche hidrolizadoUn ejemplo, es la hidrólisis enzimática con proteasas, que podría producir efectos deseables, como reducir la alergenicidad, aumentar la solubilidad y modificar capacidades para la formación de espuma, agentes emulsionantes y de gelificación. Las fórmulas infantiles hipoalergénicas disponibles en el mercado suelen estar formuladas a base de proteínas ampliamente hidrolizadas, con el fin de obtener productos con escasa o nula reactividad inmunológica.

Las asociaciones profesionales de pediatría han declarado que estas fórmulas hipoalergénicas no deben causar síntomas de alergia en el 90% de los lactantes cuando se alimenta a una población sensible. Recientemente los investigadora Vanina Ambrosi, Claudia Beatriz Gonzalez y Gustavo Alberto Polenta del INTA desarrollaron tres métodos de ELISA del tipo competitivo que, fue adaptado a la medición de la antigenicidad remanente de proteínas de suero sin la necesidad de realizar elevados números de diluciones de las muestras a ensayar.

Uno de los ensayos consistió en tomar una solución de concentrado de proteína de suero (WPC) y someterla a diferentes tratamientos de procesamiento para modificar su antigenicidad. Los tratamientos aplicados fueron de alta presión hidrostática (APH) e hidrólisis enzimática, sólo o en diferentes combinaciones. Se eligió β-LG (β-lactoglobulina) como proteína de referencia, representa el 50% del contenido total de las proteínas del suero y es el principal alérgeno. Para evaluar la eficiencia de los procesos aplicados para reducir la antigenicidad de β-LG, se utilizó uno de los métodos de ELISA competitivo desarrollados por los investigadores.

Los tratamientos en los que la hidrólisis se combinó con APH ( alta presión hidrostática), fueron los más eficaces para reducir la antigenicidad de WPC. Se midió el grado de hidrólisis para evaluar el efecto de los tratamientos sobre la estructura proteica y testear la calidad del método de ELISA desarrollado. Aunque se debe profundizar en los estudios realizados, los resultados preliminares son muy prometedores. El método de monitoreo puede ser considerado como una herramienta poderosa para el control de calidad en la elaboración de productos hipoalergénicos.

Según el Consejo Europeo de Información Alimentaria las reacciones adversas a los alimentos se confunden frecuentemente con las alergias alimentarias. En muchos casos, dichas reacciones se deben a algún otro factor - quizás una intoxicación alimentaria, una aversión psicológica a un alimento, o una intolerancia a un ingrediente de un alimento.

11/1/16

Cómo distinguir entre alergia a la leche, intolerancia a la lactosa e intolerancia a la leche


Cómo distinguir entre alergia a la leche, intolerancia a la lactosa e intolerancia a la leche

Estos tres trastornos suelen confundirse con frecuencia. ¿En qué se diferencian entre sí?

medicina21.com

La alergia a la leche
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La alergia a la leche (o alergia a la proteína de leche de vaca) es una alergia alimentaria mediada por anticuerpos IgE que afecta principalmente a niños menores de 6 años. El sistema inmunitario identifica las proteínas de la leche de vaca como dañinas y actúa provocando una reacción alérgica con diversos síntomas que puede variar en intensidad: picores, hinchazón, vómitos. Cuando una persona alérgica a las proteínas de la leche se ve expuesta a ese alérgeno, el sistema inmunitario “cree” erróneamente que el organismo está siendo invadido por patógenos, produciendo el anticuerpo Inmunoglobulina E (IgE), lo que a su vez desencadena un proceso celular conocido como “desgranulación” que estimula la producción de histamina por parte de los mastocitos o células blancas. La histamina es la respuesta inflamatoria que causa los síntomas de la alergia: fiebre, ojos llorosos, irritación de garganta, mucosidad, etc.

Esta alergia es provocada a menudo por otras leches de origen animal (leche de cabra, oveja, búfala) debido a que sus proteínas son muy parecidas a las de la leche. Se diagnostica por medio de una analítica de sangre, pruebas cutáneas o dietas diagnóstico (ir probando alimentos para descartar cuáles provocan la reacción y cuáles no).

La intolerancia a la leche de vaca.


La intolerancia a la leche de vaca o a la proteína de la leche de vaca es un tipo de alergia no mediada por anticuerpos IgE. También afecta principalmente a niños, pero, a diferencia de la alergia a la proteína de leche, los síntomas son principalmente gastrointestinales. Los síntomas tardan más en presentarse (entre 2 y 48 horas después de ingerir leche) lo cual hace que sea más complicada de diagnosticar. La única forma fiable de diagnosticarla es una dieta diagnóstico, pues las pruebas cutáneas y analíticas de sangre no suelen ser eficaces. Las personas con este tipo de intolerancia deben seguir las mismas pautas que los alérgicos: evitar el consumo de leches de origen animal.

La intolerancia a la lactosa.

Se trata de un problema alimentario completamente diferente. Es una dolencia que afecta más a los adultos que a los niños, y es provocada por una deficiencia de la enzima lactasa que nos permite digerir la lactosa. La ingesta de lactosa por parte de personas intolerantes produce dolor abdominal, diarrea y flatulencia. Cuando se produce un déficit de lactasa, la lactosa ingerida, pasa sin fragmentarse hasta el intestino grueso, lugar donde es hidrolizada por la lactasa y beta-galactosidasa bacterianas. A este nivel los monosacáridos no son absorbidos, sino fermentados a ácidos grasos de cadena corta y ácido láctico, produciendo irritación de la mucosa del colon y aumento de la motilidad del mismo. Además, la lactosa no hidrolizada disminuye, por efecto osmótico, la absorción de agua y electrolitos, causando una deposición líquida con emisión de gases.

La dieta de estas personas debe evitar la lactosa: pueden consumir leche y productos lácteos de origen animal, siempre y cuando no tengan lactosa. Alimentos como el yogur o las leches que contienen bifidobacterias mejoran la absorción de lactosa en personas intolerantes a la misma. Esto se debe a que estos microorganismos sintetizan lactasa, la cual hidroliza la lactosa a nivel del intestino delgado.
 

12/7/15

¿Intolerancia o alergia alimentaria?


¿Intolerancia o alergia alimentaria?

publimetro.pe

Existen diversos alimentos que al ser consumidos pueden producir reacciones adversas en ciertas personas. Sin embargo, existe una confusión común; ¿se trata de una alergia o de una intolerancia? Ambas condiciones pueden producir síntomas similares, sin embargo, existen algunas diferencias.

Cuando se habla de una alergia, esta involucra una reacción inmunológica. Esto quiere decir que un alérgeno (una sustancia del alimento que el cuerpo reconoce como algo "extraño") provoca que el sistema inmunológico produzca anticuerpos a manera de mecanismo de defensa. Esto genera además que se segregue histamina, una sustancia química que causa los diversos síntomas de la alergia; entre ellos erupciones, picazón, tos, problemas respiratorios, malestares digestivos, etc.

La intolerancia a un alimento es, por su parte, una reacción metabólica que no tiene relación con el sistema inmunológico. Esta ocurre cuando el cuerpo no puede digerir ni absorber algún componente del alimento. Las intolerancias generalmente se producen por la deficiencia de una enzima (sustancia necesaria para digerir algún nutriente), como es el caso de la intolerancia a la lactosa, en la que existe una deficiencia de la enzima lactasa.

Los síntomas de las intolerancias suelen ser similares a los de las alergias. Sin embargo, una alergia es más severa que una intolerancia, pues los síntomas se pueden producir en varios órganos del cuerpo y pueden llegar a ser graves. Los síntomas de una intolerancia generalmente son más leves y no suelen poner en peligro la vida de la persona.

Los alimentos que producen alergias con mayor frecuencia son: maní, nueces, leche, huevos, trigo, soya, pescado y mariscos. Por su parte, las intolerancias alimentarias más comunes son a la lactosa de la leche y al gluten (presente en trigo, avena, cebada y centeno).

Hay ciertas características que pueden servir para poder identificar si la reacción a un alimento es por una alergia o una intolerancia:

  • Los síntomas de una alergia ocurren de un momento a otro, mientras que en la intolerancia se manifiestan de forma gradual.
  • La alergia puede ser producida por una pequeña cantidad de alimento, mientras que la intolerancia suele manifestarse tras consumir una gran cantidad del alimento
  • La alergia se produce cada vez que uno consume el alimento (aunque sea con poca frecuencia). La intolerancia aparece si uno consume el alimento con mucha frecuencia.
  • La alergia puede poner la vida en peligro, mientras que la intolerancia no.

Si uno presenta síntomas luego de consumir ciertos alimentos debe acudir al médico y al nutricionista para determinar si se trata de una alergia, de una intolerancia o de algún otro problema de salud. Existen diversas pruebas para detectar el problema, entre ellas: pruebas cutáneas, dietas con restricción de ciertos alimentos, exámenes físicos, entre otros.