16/4/16

Mitos y realidades sobre la alergia a la proteína de la leche de vaca [16-4-16]


Mitos y realidades sobre la alergia a la proteína de la leche de vaca

En el largo plazo, la mayor parte de los casos tiende a resolverse de manera espontánea, sostienen los especialistas.

La alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) es considerada una de las alergias alimentarias más frecuentes en los primeros meses de vida, aunque se trata de una enfermedad con diagnóstico dificultoso en la práctica pediátrica.

Así lo revelaron las conclusiones del Simposio Satélite "Alergia a la proteína de la leche de vaca en la práctica clínica: mitos y realidades", organizado por Nutricia Advanced Medical Nutrition. En el encuentro se destacó la importancia de informar a los profesionales sobre las manifestaciones clínicas, el diagnóstico oportuno y el tratamiento a través de fórmulas y dieta de exclusión.

Esta alergia alimentaria, que tiene una prevalencia que oscila entre el 2 al 7,5%, es confundida a menudo con la intolerancia a la lactosa.

"Una alergia alimentaria es una reacción de hipersensibilidad del sistema inmune a una determinada proteína presente en los alimentos, en cambio, en la intolerancia a la lactosa el sistema inmune no está involucrado" explicó Lucio González, gastroenterólogo infantil, miembro de la Sociedad Argentina de Pediatría.

La lactosa es un azúcar que al llegar al intestino es metabolizada por una enzima denominada lactasa. Ante la deficiencia de esta enzima, la lactosa no puede digerirse adecuadamente. "Por el contrario, si un niño padece una alergia, ingerir aunque sea una mínima cantidad de ese alimento puede provocar una reacción alérgica grave" destacó el especialista.

La mayoría de los niños que padecen alergia a la proteína de leche de vaca sufren síntomas como el llanto, erupción cutánea, diarrea, cólicos, sangre en materia fecal, sibilancias, vómitos o sueño inquieto de un momento a otro.

Las principales manifestaciones pueden ocurrir a nivel tracto digestivo (50-60%), en la piel (50-60%), y el tracto respiratorio (20-30%).

Los síntomas pueden variar de leves-moderados hasta severos. "En niños susceptibles, se pueden presentar manifestaciones de alergias alimentarias, aunque estén alimentados a pecho. En esos casos, no se debe suspender la lactancia, sino que la mamá debe realizar una dieta de exclusión" explicó Liliana Bezrodnik, coordinadora del grupo de trabajo de Inmunología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

Los síntomas de sospecha de este tipo de alergia alimentaria pueden aparecer después de horas o días luego de la ingestión de leche de vaca. Entre los síntomas inmediatos, síndrome de alergia oral, en boca, labios y también en piel (eritema, urticaria), anafilaxia (una forma grave de alergia). Y entre los síntomas tardíos, sangre y moco en materia fecal (proctitis, proctocolitis), vómitos, regurgitaciones, cólicos, constipación.

También cuadros dermatológicos y respiratorios, entre estos últimos rinitis e hiperreactividad bronquial.


El diagnóstico

Además de un exhaustivo interrogatorio de los antecedentes del paciente y el examen físico, el método gold standard es la mejoría con la suspensión de proteína leche de vaca y la reaparición de los síntomas con el enfrentamiento al alérgeno cerrado y doble ciego (ni el profesional ni el paciente conocen si le están administrando o no el alérgeno).

"En la práctica clínica cotidiana, si los síntomas mejoran, se realiza después de la cuarta semana el enfrentamiento abierto donde el médico y la familia conocen la introducción del alérgeno", explicó Jorge Martínez, especialista en alergia e inmunología y miembro de la American Academy of Allergy Asthma & Immunology.

En pacientes con manifestaciones clínicas compatibles con reacción inmediata mediada por IgE (inmunoglobulina E, un tipo de anticuerpo), "el enfrentamiento debe realizarse en instituciones de salud y bajo supervisión médica", aclaró Martínez.

También se pueden realizar test diagnósticos que son especialmente útiles en las formas mediadas por IgE, como el prick test o la IgE específica en suero.

Los niños que presentan alergia a la proteína de lecha de vaca deben recibir una dieta que no contenga productos con dicha proteína, aunque sea en mínimas cantidades: lácteos en general y otros productos que la contienen en forma oculta como ser caseína, lactosa, lactoalbúmina.

Según Christian Boggio Marzet, coordinador del grupo de trabajo de Gastroenterología y Nutrición Pediátrica del Hospital General de Agudos Ignacio Pirovano, "en el caso de las madres que amamantan, deben excluir de su alimentación los lácteos y derivados, además de todos aquellos alimentos que contengan el alérgeno. Además, deben ser suplementadas con calcio".

En relación a la ingesta de leches hipoalergénicasv se divide en dos tipos. Las fórmulas basadas en aminoácidos (AA) son sintéticas libres de proteína láctea. Las fórmulas a base de hidrolizados extensos, que contienen componentes proteicos modificados de la proteína de leche de vaca con muy baja alergenicidad, pero no nula. Está demostrado que las fórmulas a base de soja y las de otros mamíferos (cabra, oveja, búfalo, etc.) no representan una alternativa para el tratamiento del niño con APLV. En estos tipos de leche la alergia cruzada puede llegar a estar presente hasta en el 70% de los casos. "En el largo plazo, la mayor parte de este tipo de alergia alimentaria tiende a resolverse de manera espontánea. A esto contribuyen diferentes mecanismos de tolerancia que se activan conforme el niño deja de consumir leche de vaca", aclaró Boggie Marzet. Los estudios epidemiológicos presentan diferencias en los porcentajes de resolución. La mayoría de los niños adquiere tolerancia luego de 1-2 años de tratamiento específico y por experiencias clínicas se conoce que el 95% de ellos lo logra alrededor de los 3 años.
 

13/4/16

El mes en que naces influye en el riesgo de alergias


El mes en que naces influye en el riesgo de alergias

¿Qué meses del año inclinan más la balanza a sufrir alergias?

muyinteresante.es

Aunque no podemos elegir el mes en el que nacemos, un equipo de investigadores de la Universidad de Southampton (Reino Unido) ha encontrado una relación entre la época de nacimiento y el riesgo de alergia en la edad adulta, concluyendo que los bebés que nacen en otoño e invierno son los más perjudicados.

Para investigar la relación entre la estación de nacimiento y sus efectos a largo plazo, los científicos llevaron a cabo una exploración epigenética (en la que cambia la actividad del gen pero no la secuencia de ADN) en muestras de ADN de personas nacidas en la Isla de Wight de la costa sur del Reino Unido.

El proceso epigenético más estudiado es la metilación del ADN; fue identificado primero en el cáncer humano en 1983 y desde entonces también se ha asociado a muchas otras patologías de salud.

Tras medir el ADN de todo el epigenoma completo de 367 participantes, los investigadores descubrieron que la metilación del ADN se asociaba a la temporada de nacimiento y seguía presente después de 18 años. Hallaron también que, por ejemplo, las personas nacidas en otoño tenían un mayor riesgo de eccema, en comparación con los nacidos en primavera.

“Estos resultados son muy interesantes. Sabemos que la temporada de nacimiento tiene un efecto sobre las personas durante toda su vida. Por ejemplo, las personas nacidas en otoño e invierno tienen un mayor riesgo de enfermedades alérgicas como el asma. Sin embargo, hasta ahora, no sabíamos cómo estos efectos podían ser de tan larga duración”, explica John Holloway, líder del trabajo.

Medicina alternativa y convencional para las alergias [13-4-16]

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Medicina alternativa y convencional para las alergias

(ACN -Especial/Foto: Archivo).- Empeñada muchas veces en seguir neciamente por su sendero, la medicina convencional se suele negar a aceptar colaboraciones externas de terapias alternativas que no hacen más que enriquecerla y fortalecer sus puntos débiles. La medicina alternativa, en cambio, busca siempre compartir terreno con la tradicional, por más de que algunos puristas utilicen exclusivamente tratamientos naturales.

Hablamos hoy de un abordaje conjunto de ambas ramas medicinales, a través del cual la medicina puede enriquecerse notablemente. Me refiero al tratamiento contra las alergias, sobre el cual se han puesto a reflexionar varios especialistas.

En la reunión anual del American College of Allergy, Asthma and Immunology en Phoenix, varios especialistas destacaron el potencial del tratamiento conjunto de medicina alternativa con tradicional para tratar las alergias.

Por ejemplo, la alergista Helen Chan destacó que una fórmula herbal utilizada en medicina china (FAHF-2) utilizada para tratar las alergias producidas por los alimentos es altamente eficaz, y la medicina convencional debería tenerla en cuenta. De hecho, ensayos clínicos han demostado que tiene un efecto preventivo que puede durar hasta 40 semanas.

Además,otros alergistas como William Silvers destacan el potencial de hierbas, alimentos y vitaminas, todas sustancias presentes en la naturaleza, para prevenir alergias en combinación con tratamientos convencionales.

Como las alergias son muchas veces muy difíciles de tratar, recomendamos el uso de productos naturales, al menos para darles una oportunidad para ver si funcionan. Por supuesto, consultando siempre al médico, como es debido.

11/4/16

¿Cómo identificar una alergia alimentaria retardada o Síndrome de Enterocolitis? [10-4-16]


¿Cómo identificar una alergia alimentaria retardada o Síndrome de Enterocolitis?

En los últimos años, las alergias han ido en aumento y las alergias a las proteínas de la dieta no son la excepción, de hecho, más de 5% de los niños desarrolla alergia a las proteínas de la leche u otra clase de proteínas (Walker-Smith, Murch, Wood).


La enterocolitis necrotizante (NEC) es una enfermedad intestinal grave que se presenta en bebés.

  • "necrotizante" significa daño y muerte de células
  • "entero" se refiere al intestino
  • "colitis" implica inflamación del colon (porción terminal del intestino)

Aunque la enterocolitis necrotizante (su sigla en inglés es NEC) puede desarrollarse en recién nacidos de bajo riesgo, en la mayoría de los casos se desarrolla en los prematuros. La NEC es más común en bebés que pesan menos de 1500 gramos (3 libras y 5 onzas).

El Síndrome de Enterocolitis Inducida por Proteínas Alimentarias (Food Protein-Induced Enterocolitis Syndrome, FPIES ), al que a menudo se llama alergia alimentaria retardada, es una grave afección que causa vómitos y diarrea. En algunos casos, los síntomas pueden llegar a deshidratación y choque (shock) debido a la presión arterial baja y a la circulación sanguínea deficiente.

La prevalencia de FPIES es relativamente alta, por tanto, los pediatras deben estar alertas y tener en cuenta esta condición dentro de los diagnósticos diferenciales para evitar hospitalizaciones innecesarias o sobretratamiento.

Se debe sospechar en aquellos lactantes con factores de riesgo para alergia alimentaria, que debutan con vómito o diarrea y en algunos casos con signos de bajo gasto como hipotensión, deshidratación, hemorragia digestiva, choque y hasta la muerte, con el fin de evitar complicaciones.

El articulo redactado por Thanai Pongdee, de FAAAAI cuenta como muchas otras alergias alimentarias, las reacciones alérgicas del FPIES se desencadenan con la ingestión de alimentos alérgenos. El FPIES a menudo se desarrolla en la lactancia, normalmente, cuando al bebé se le agregan alimentos sólidos o leche artificial. Si bien cualquier alimento puede ser un desencadenante, los culpables suelen ser la leche, la soja y los granos.

La mayoría de los niños que padecen de FPIES solamente tienen uno o dos alimentos desencadenantes, pero es posible que tengan reacciones del FPIES a múltiples alimentos.

Existen diferencias entre el FPIES y las típicas alergias alimentarias. La mayoría de las reacciones alérgicas alimentarias ocurren en minutos o apenas luego de haber estado en contacto con un alimento alérgeno. Las reacciones alérgicas del FPIES se demoran y se producen algunas horas luego de la ingestión del alimento alérgeno. En la mayoría de las alergias, el sistema inmunológico sobrerreacciona al alérgeno produciendo anticuerpos a la Inmunoglobulina E (IgE) Se cree que las reacciones del FPIES involucra células del sistema inmunológico más que anticuerpos IgE.


Diagnóstico del FPIES


Los síntomas del FPIES se superponen con otras afecciones, por lo que el diagnóstico no siempre es obvio. Debido a que no hay exámenes de laboratorio o evaluaciones cutáneas para confirmar la alergia alimentaria retardada, el diagnóstico del FPIES se basa en la historia clínica, los síntomas y el examen físico. Un alergista/inmunólogo llevará una historia clínica detallada, incluso los alimentos ingeridos y la secuencia de las reacciones.


Tratamiento y administración


La mejor manera de tratar el FPIES es evitar estrictamente el alimento que desencadena la respuesta alérgica.
Esto requiere la cuidadosa atención de la dieta de su hijo. Si se produce una reacción grave, el tratamiento incluye la administración de fluidos intravenosos para contrarrestar la pérdida de líquidos por el vómito y la diarrea. También es posible suministrar esteroides para calmar la reacción.

La buena noticia es que el FPIES generalmente se soluciona con el paso del tiempo. Su hijo necesitará ser seguido de cerca por un médico para definir qué alimentos son seguros y cuándo es tiempo para determinar que el FPIES se ha solucionado. Con la adecuada atención médica y un plan de dieta personalizado para asegurar la nutrición adecuada, los niños que padecen FPIES pueden ahora crecer y desarrollarse adecuadamente.
 

10/4/16

Garrapata puede ocasionar alergia a carne [10-4-16]

 
Garrapata puede ocasionar alergia a carne

El inusual problema va en aumento a medida que los insectos se propagan del suroeste hacia el este y otras partes de Estados Unidos

Un insecto puede convertirlo en vegetariano, o al menos hacer que deje de comer carne roja. Los médicos en Estados Unidos han detectado un aumento en las alergias repentinas a la carne entre la gente que es mordida por un cierto tipo de garrapata.

El inusual problema fue descubierto hace pocos años, pero va en aumento a medida que las garrapatas se propagan del suroeste hacia el este y otras partes de Estados Unidos. En algunos casos, comerse una hamburguesa o un bistec ha mandado a personas al hospital con graves reacciones alérgicas.

Pocos pacientes parecen estar al tanto del peligro, e incluso los médicos demoran en identificarlo. Como dijo un alergista que ha atendido 200 casos en Long Island, Nueva York, "¿por qué alguien que ha comido carne toda su vida pensaría que es alérgico a la carne?"

La culpable es la garrapata Lone Star, nombrada así por el apodo que recibe Texas, un estado famoso por sus asados. La garrapata ahora se encuentra en todo el sur y el este de Estados Unidos.

Los investigadores creen que otros tipos de garrapatas también pueden ocasionar alergias a la carne, y se han reportado casos en Australia, Francia, Alemania, Suecia, España, Japón y Corea.

La explicación es la siguiente: el insecto tiene un azúcar que los humanos no poseen, llamado alfa-gal. La azúcar también se encuentra en la carne roja —res, cerdo, venado y conejo— e incluso en algunos productos lácteos. Usualmente no hay problemas cuando los humanos la consumen a través de comida que es digerida.

Pero una mordedura de la garrapata ocasiona una respuesta del sistema inmunológico, y ese estado de alerta, el cuerpo considera la azúcar que la garrapata transmitió a la piel y la sangra de la víctima como una sustancia extraña, y produce anticuerpos para combatirla. Eso puede provocar una reacción alérgica la próxima vez que la persona coma carne roja y la azúcar entre a su cuerpo.

Eso le sucedió el verano pasado a Louise Danzig, una enfermera retirada de 63 años de Montauk, en la punta este de Long Island.

Horas después de comer una hamburguesa, "me desperté con las manos muy hinchadas, y con mucho picor", relató. Al bajar las escaleras, "sentía cómo se hinchaban los labios y la lengua", y para cuando llamó a emergencias médicas "ya perdía la capacidad para hablar y se me estaban cerrando las vías respiratorias".

Ella tenía picadas recientes de garrapatas, y una prueba de sangre confirmó que tenía la alergia a carne.

"No volveré a comer hamburguesas", comentó. "No quiero que me vuelva a pasar eso".

La doctora Erin McGintee, una especialista en alergias del este de Long Island, una zona con muchas garrapatas, ha visto casi 200 casos en los tres últimos años. Al menos 30 eran niños, los más jóvenes entre cuatro y cinco años de edad. La doctora tiene una base de datos para estudiar la enfermedad con otros investigadores.

"Es raro", señaló. "Es diferente a casi todo lo que he aprendido como una alergista", porque los síntomas pueden ocurrir hasta ocho horas después de comer la carne, en vez de inmediato, y la culpable es la azúcar, un tipo de carbohidrato, mientras que la mayoría de las alergias de comida son ocasionadas por proteínas, explicó.

Los médicos no saben si la alergia es permanente.
 

7/4/16

Las alergias son consecuencia del asma y no su causa [7-4-16]

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Las alergias son consecuencia del asma y no su causa

Un estudio internacional sobre los genes implicados en el asma ha logrado demostrar que las alergias asociadas en muchos casos a esta enfermedad son una consecuencia de la misma, y no su causa, ya que los genes que controlan los niveles de anticuerpos que causan alergias no tienen apenas repercusión en la aparición del asma.

El trabajo, en el que ha participado el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), cuya sede se encuentra en el Parque Científico de Barcelona, ha contado con la colaboración de más de 20 grupos de investigación, con un total de 164 investigadores de 19 países, y se publica en la revista 'New England Journal of Medicine'.

La investigación, que se enmarca en el Consorcio Europeo Gabriel y ha contado con financiación de la Comunidad Europea, ha descubierto nuevos genes relacionados con la predisposición a sufrir esta enfermedad, si bien en su desarrollo son determinantes también los factores ambientales.

Algunos de los genes descubiertos se encuentran en las vías que alertan al sistema inmune de que el revestimiento de las vías respiratorias --la mucosa-- se ha deteriorado, mientras que otros genes pueden controlar la velocidad de cicatrización de las vías respiratorias después de haber estado lesionadas.

El estudio demuestra que los efectos genéticos del asma son más débiles en los adultos, y que el gen más prevalente en los niños no afecta a los pacientes que han desarrollado el primer brote de la enfermedad en la edad adulta.

Los especialistas consideran que un estudio detallado de estos genes puede conducir a mejorar las terapias para la enfermedad. Asimismo, consideran que las pruebas genéticas no tienen ningún valor predictivo para determinar que un niño pueda desarrollar la enfermedad en la edad adulta --lo que evidencia la importancia de los factores ambientales--.

El estudio ha contado con la participación de más de 10.000 asmáticos y 16.000 sujetos sanos agrupados por el país de origen. De cada individuo se han analizado más de medio millón de posiciones en el ADN repartidas a lo largo de todo el genoma humano.
 

31/3/16

¡Controla tu medio ambiente! [31-3-16]


¡Controla tu medio ambiente!

Achis. Achis.¿no será esa ruma de papeles o tu viejo oso de peluche el responsable de esos estornudos sin fin? El control del medio ambiente es vital para las personas alérgicas.

Las afecciones alérgicas y el asma encuentran su pico más alto durante los meses más fríos debido a la alta humedad que soporta Lima. Otros factores disparadores del problema son la contaminación y la acumulación de polvo. Por la ausencia de lluvias, la falta de vegetación y la cercanía con zonas desérticas, la cantidad de polvo que se acumula en las casas es muy grande y por lo tanto el riesgo de que se desencadene la alergia, mayor.

Medidas preventivas

Como explica el Dr. Ronny Palomino, Médico - Alergista del Centro Diagnóstico de Alergia y Asma, no es fácil controlar una alergia respiratoria, sin embargo algunas medidas que apuntan a mejorar el medio ambiente donde pasamos gran parte del día - nuestra casa - pueden ayudarnos a aliviar el problema. Aquí unas valiosas sugerencias para que usted conozca cómo controlar mejor su medio ambiente:

1) Mientras menos cosas tenga en su habitación mejor; ello facilitará la limpieza y evitará la acumulación de polvo.

2) Deseche peluches, papeles y libros viejos que no usa, y evite el uso de alfombras y cortinas.

3) Trate de dormir solo, y en la habitación más seca de su casa.

4) Las paredes deben estar cubiertas por pintura lavable, no por papel tapiz.

5) Trate de que su almohada y colchón sean de goma-espuma; mientras que las sábanas, mantas, pijamas y fundas de colchón y almohada de fibras sintéticas lavables.

6) Lave las frazadas y colchas con regularidad, y las sábanas una vez a la semana con agua muy caliente.

7) Sacuda fuertemente el colchón y las almohadas a diario.

8) Evite las mascotas dentro de la casa. (el pelo y la caspa de las mascotas provocan alergia).

9) Realice la limpieza del dormitorio por las mañanas y con puertas y ventanas abiertas para eliminar adecuadamente el polvo.

10) Seguir estas recomendaciones pueden ayudar a que la persona alérgica se desplace con mayor libertad en cualquier ambiente, sin tener que preocuparse de no realizar ciertas actividades por temor a enfermarse. Recuerde que con ciertas precauciones se puede desarrollar una vida normal y saludable.


28/3/16

¿Son eficaces las mascarillas contra la alergia? [28-3-16]

 
¿Son eficaces las mascarillas contra la alergia?

Sí, pero hay que usar las correctas y ser disciplinado

Es díficil pasear estos días por el centro de las ciudades españolas sin cruzarse con personas que cubren con unas mascarillas de papel sus bocas y narices. Son los alérgicos, que en esta primavera especialmente dura han decidido olvidar pudores estéticos y evitar el contacto con los alérgenos. Pero ¿de dónde viene esta moda? Y, sobre todo, ¿hasta qué punto son eficaces las mascarillas?

Para averiguarlo, hemos hablado con el doctor Ángel Moral, coordinador del comité de aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica y con el doctor Manuel Alcántara, del Complejo Hospitalario de Jaén.

¿Funcionan las mascarillas?

Funcionan las que están homologadas, según nos explica el doctor Moral. “Las mascarillas quirúrgicas no bastan porque no tienen ningún sistema de filtro”. Estas mascarillas están hechas de un material similar al papel, por lo que el polen se filtraría por los poros. En cambio, las homologadas pueden filtrar partículas de 0,3 micras y mayores, cuando los pólenes más pequeños están en torno a las 15 micras.

Eso sí, hay que usarlas correctamente. Como recuerda el doctor Alcántara, pueden ser incluso contraproducentes: “Si con el calor o con la sensación de agobio, los alérgicos se la quitan, el polen puede acumularse en el interior de la mascarilla”. Esto significa que al volver a colocársela, pueden pasarlo peor. Es decir, son útiles para personas “muy disciplinadas” o que, simplemente, se sientan mejor con ellas. “Como norma, no las recomendamos”, añade, ya que “si un paciente está bien tratado, se siente bien lleve o no mascarilla”.

Además, no hacen falta en todas partes: el doctor Moral las recomienda sobre todo para “zonas con intensidad de polen muy elevada”, como puede ser el caso de Jaén y alrededores, donde hay una exposición muy alta al polen de olivo. También podría ser útil en el centro de España, por sus niveles de gramíneas. Sin embargo, no harían falta en las zonas de la costa, ya que suelen registrar polen en cantidades más bajas.

¿Qué más podemos hacer?

“Lo ideal sería una escafandra”, bromea el doctor Moral, que admite que no sería ni cómoda ni práctica. Recuerda que la prevención de la alergia pasa por evitar la exposición, pero también es consciente de que tenemos que salir de casa de vez en cuando. Él y el doctor Alcántara recomiendan:

  • Usar gafas, que actuarían como pantalla.
  • Utilizar filtros antipolen en el coche y cambiarlos cada cierto tiempo (también hay que cambiar los filtros de las mascarillas).
  • Viajar en el coche con las ventanillas subidas.
  • Informarse sobre los niveles de polen de cada ciudad.
  • Tener en cuenta que estos niveles varían dependiendo de la hora del día: cuando hace más calor (entre las 12 y las 5 de la tarde) suele haber más polen.
  • A estas horas hay que evitar la actividad física y no es recomendable ventilar la casa.
  • Tampoco es buena idea tender la ropa en el exterior.
  • Al volver a casa, deberíamos cambiarnos de ropa y ducharnos.
  • Antes de dormir, podemos pulverizar la habitación con agua, que hará que el polen pese más y caiga al suelo. También serviría un humidificador, aunque sólo para alérgicos al polen: para los alérgicos a los ácaros la humedad es contraproducente.
  • Seguir los tratamientos prescritos por los especialistas incluyendo, en los casos necesarios, las vacunas.

Buenas noticias: la temporada podría ser más corta

Estas semanas ha hecho mucho calor, por lo que “la floración de las gramíneas y de los olivos se ha adelantado unos 10 o 15 días”, explica el doctor Moral. Esto también significa que se han avanzado unas semanas los síntomas de los alérgicos. Además, ha influido negativamente la ausencia de lluvias y que haya hecho más viento.

Los niveles de gramíneas no han sido especialmente altos, añade, pero “han sido mantenidos, que a veces es peor”, ya que se se presentan los síntomas durante más tiempo seguido en lugar de en días concretos. El polen del olivo está registrando niveles muy elevados y, también, muy continuados, incluyendo un récord histórico de 19.840 granos de polen por metro cúbico el pasado 13 de mayo.

Eso sí, este adelanto tiene una ventaja: también se avanzará el final de la temporada de alergias y a principios de junio ya podrían comenzar a desaparecer los síntomas. Con una salvedad que recuerda el doctor Alcántara: “A finales de junio suele haber un pequeño repunte provocado por los olivos de la sierra”, que florecen algo más tarde.

Más alérgicos que hace 15 años

El doctor Moral recuerda que hace 15 años el porcentaje de alérgicos era del 20%, mientras que “actualmente es del 33%”. La mayoría de las alergias -en torno al 60%- son a los pólenes.

Este crecimiento tiene varias causas. Por un lado, “la contaminación. Se ha demostrado que los pólenes de las ciudades son más agresivos que los de las zonas rurales porque las plantas han de modificar las características de su sistema interno para aguantar la polución”. Con la misma cantidad de polen, las plantas causan más problemas.

Otra posible razón se encuentra en la llamada “hipótesis de la higiene”. Como explica Daniel E. Liebermann en La historia del cuerpo humano, nuestro sistema inmunológico evolucionó para estar activo, pero actualmente vivimos en ambientes muy limpios: no hay apenas patógenos y cuando los hay, los eliminamos con antibióticos. Esto lleva a que “nuestro sistema inmunológico ya no tenga que defendernos de tantas infecciones, por lo que puede acabar atacando a sustancias inocuas como el pelo de los animales o el propio polen”, explica Moral, que añade que “en países subdesarrollados esto no ocurre: hay más infecciones y no hay tanta población alérgica”. Cuando personas de estos países emigran “empiezan a adquirir enfermedades alérgicas”.
 

24/3/16

Alergia en primavera y formas de controlarla [24-3-16]


Alergia en primavera y formas de controlarla

Diversos estudios han comprobado que una dieta rica en antioxidantes y Omega 3 puede ayudar a paliar los síntomas de la alergia primaveral.

Se acerca septiembre y con ello el inicio de una de las épocas más hermosas del año. Los días se alargan, disminuye el frío, los árboles comienzan a florecer, lo que nos llena de optimismo…salvo a los alérgicos.

Es que con la llegada de esta estación, muchas plantas producen polen, una sustancia que produce alergia en aproximadamente un 15% de la población. El polen tiene un aspecto de polvo amarillento, que cuando se dispersa se vuelve prácticamente invisible. El problema está en que el polen es reconocido por el cuerpo como una sustancia enemiga que se debe destruir.

Precisamente la alergia primaveral y la alergia al polen producen síntomas tan molestos como continuos ataques de estornudos, congestión nasal, irritación y ardor en los ojos, nariz, faringe y paladar. Puesto que no hay un tratamiento totalmente efectivo que acabe con la alergia, la prevención es fundamental. Una dieta especial,  sumada a algunas simples medidas, pueden ayudar a hacer más llevadera esta primavera que se aproxima:

Planifique su dieta:

Diversos estudios han comprobado que una dieta rica en antioxidantes y Omega 3 puede ayudar a paliar los síntomas de la alergia primaveral. Por ello es recomendable:

  • Comer 5 raciones o más de fruta y verdura al día para mantener un buen nivel de antioxidantes.
  • Lograr un consumo equilibrado de ácidos grasos, favoreciendo el consumo  del aceite de oliva.
  • Aumentar el consumo de ácidos grasos omega-3 (como la chía, y pescados).
  • Ingerir alimentos probióticos (como el yogur).

Evite el contacto con el polen:

Para evitar el contacto con el polen, en primavera y verano, se pueden establecer una serie de medidas:

  • Mantener las ventanas de la casa cerradas por la noche y/o utilizar aire acondicionado con filtros.
  • Disminuir las actividades al aire libre durante los períodos de tiempo en que la cantidad de polen es mayor en la atmósfera. (Esto es de 5 a10 de la mañana y de 7 a 10 de la noche)
  • Mantener cerradas las ventanas cuando se viaja en auto. Instalar filtros en su sistema de aire acondicionado y cambiarlos regularmente.
  • Evitar salir de casa en los días de viento cuando la polinización es alta.
  • Elegir una zona libre de pólenes para las vacaciones.
  • No secar la ropa  al aire libre en esos días.
  • Ponerse anteojos de sol al salir a la calle.
  • Evitar tenderse en el césped y, en caso de hacerlo, poner primero una frazada o una manta para que nuestro cuerpo no entré en contacto con el pasto.

No se automedique:

Los medicamentos que se utilizan para tratar estas alergias son los antihistamínicos, que se consumen por vía oral. También hay colirios y gotas. Estos fármacos no curan la enfermedad, sino que sirven para aliviar los síntomas, así como disminuir los estornudos y el lagrimeo. Son recetados exclusivamente  por el médico y en dosis adecuadas para cada paciente.

Cerca de un 80% de los hijos de padres polínicos tienen tendencia a padecer esta enfermedad. Suele afectar desde la infancia, reincide cada primavera y suele remitir a partir de los cuarenta años.
 

19/3/16

Estudio: muchos niños con asma también son sensibles al maní [19-3-16]


Estudio: muchos niños con asma también son sensibles al maní

Los padres podrían no darse cuenta de que la sibilancia y la falta de aire podrían deberse a alergia.

La sensibilidad al maní es común entre los niños con asma, y sin embargo muchos niños y sus padres no están al tanto de este problema, según encontró un nuevo estudio.

Ha habido muy poca investigación sobre el vínculo entre el asma infantil y la alergia al maní, de acuerdo con los autores del estudio.

"Muchos de los síntomas respiratorios de la alergia al maní pueden ser similares a aquellos provocados por un ataque de asma, y viceversa. Ejemplos de estos síntomas incluyen la falta de aire, sibilancia y tos", dijo el doctor Robert Cohn del Hospital Infantil Mercy en Toledo, Ohio, autor principal del estudio , en un comunicado de prensa de la Sociedad Americana del Tórax (American Thoracic Society).

Se tiene programado presentar los resultados del estudio en la reunión de la Sociedad Americana del Tórax en Denver. Los hallazgos presentados en las reuniones generalmente se consideran preliminares hasta su publicación en una revista sancionada por colegas.

Cohn y sus colegas analizaron las historias clínicas de más de 1,500 niños con asma en Toledo, Ohio. Los resultados mostraron que cerca del 11 por ciento de los niños tenía un historial documentado de alergia al maní.

Los investigadores encontraron que cerca de 44 por ciento se había sometido a un examen de sangre para buscar una alergia al maní. Poco más de 20 por ciento de esos niños tuvo un resultado positivo a la sensibilidad al maní.

Sin embargo, más de la mitad de estos niños y sus familias no sabían que el niños tenía sensibilidad al maní.

"Este estudio demuestra que los niños con asma podrían beneficiarse de un examen de sensibilidad al maní, especialmente cuando controlar la sibilancia y la tos es algo tan difícil de conseguir. Si un médico está teniendo este problema, o si un padre lo nota en su hijo o hija, deben considerar este examen, incluso si creen que su hijo no es sensible al maní", dijo Cohn.

"Debe haber mayor investigación para aprender más sobre la conexión entre los niños con asma y la sensibilidad al maní", añadió.