27/8/15

Los cinco trucos para que la alergia no sea un problema al volante [27-8-15]

[18-8-15]
Los cinco trucos para que la alergia no sea un problema al volante

Con el objetivo de evitar riesgos innecesarios, la compañía Arval nos propone aplicar unas cuantas medidas para que la alergia primaveral no no nos moleste en carretera.

Con la llegada de la primavera, suben las temperaturas, aumentan las horas de sol y las condiciones climatológicas tienden a ser más amables para el conductor, sin embargo, interviene un nuevo factor que puede ser peligroso al volante: las alergias estacionales. De hecho, causan un buen porcentaje de los accidentes de tráfico durante esta época.

Según datos del sector farmacéutico, éstas afectan a más de nueve millones de españoles provocando síntomas conocidos pero molestos como: estornudos, ojos irritados, picores. Para que estos efectos no te supongan un peligro al volante, Arval y BNP Paribas te proponen cuatro trucos:

1.- No te olvides las gafas de sol: Este sencillo hábito protegerá los ojos del lagrimeo y los picores y es que las personas alérgicas son mucho más sensibles a la luz.

2.- Evita circular al amanecer y al atardecer: Los niveles de polen en el aire oscilan en función de las horas del día y estas son las más delicadas. A través de la app Alergo Alarm, desarrollada por la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEIAC), puedes obtener información actualizada al instante.

3.- Las ventanillas, bien cerradas: Así evitarás que entren partículas en el interior del coche.

4.- Cuida la limpieza del coche: Para evitar que las moquetas y tapicerías no tengan restos de ácaros o polen.

5.- Vigila los filtros del aire acondicionado: Es importante activar el aire acondicionado en modo recirculación. Este sistema impide tomar aire del exterior y, en primavera, es fundamental para que el polen no entre en el habitáculo. Además, existen filtros del aire especiales para pólenes, lo que se conoce como filtro HEPA (High Efficiency Particle Arrester), también recomendables.
 

25/8/15

Cinco aplicaciones para combatir la alergia primaveral [25-8-15]


Cinco aplicaciones para combatir la alergia primaveral

Con la llegada de la primavera los niveles de todos los variantes de polen se disparan, para ello diferentes aplicaciones ayudan a los alérgicos en esta época del año

cadenaser.com

El mundo app en smartphone está suponiendo una revolución en la vida cotidiana de las personas. Las tareas y los problemas más cotidianos ya no son tales gracias a las aplicaciones de móviles. Los alérgicos también pueden estar de enhorabuena porque gracias a diferentes app, su batalla durante la primavera será mucho más sencilla.

Estas aplicaciones recogen los niveles de polen en el ambiente y sus distintas variedades, y los niveles de contaminación atmosférica en tiempo real. Con estas app será más sencillo saber si es el momento indicado para salir a hacer deporte o refugiarse en casa.

La Sociedad Española de alergología e inmunología clínica (SEAIC) permite consultar los niveles ambientales de pólenes en cualquier ciudad de España a través de su página web, donde también se alojan tres aplicaciones de gran ayuda para los alérgicos. Las estaciones de captación de polen de la SEAIC permiten informar de los lugares donde se sitúan los mayores niveles de concentración alérgica.

Polen Control. Esta aplicación permite realizar el seguimiento y monitorización de los niveles de polen de tu zona y tus síntomas de alergia. Podrás acceder a un informe personalizado que relaciona la evolución de tus síntomas con los niveles de polen y enviarlo a tu médico o farmacéutico para que este te pueda tutorizar en el control de tu alergia. La app está disponible tanto para Android como para IPhone.

R-ALERGO: Una de las aplicaciones más revolucionarias en este sector ha sido diseñada por el Instituto de Investigación del Hospital La Fe de Valencia y la Universitat Politécnica de Valencia, que permite diseñar una ruta GPS para "evitar" las peores zonas de los alérgicos. La geolocalización del móvil calcula una “ruta más saludable para su alergia respiratoria” desde el punto en el que se encuentra o el lugar de destino de la persona. Para ello, habrá que introducir unos parámetros alérgicos con los que la aplicación trabajará en tiempo real. En su página web explican cómo obtenerla en Android o IOS.

Alergo Alarm:
Con una simple alarma, esta aplicación te puede alertar de cuando algún nivel de polen rebasa el umbral marcado por la SEAIC. Para ello la aplicación permite personalizar y elegir entre diferentes niveles polínicos, dependiendo al que estemos expuestos: olivo, quenopodiáceas, plátano de sombra, parietaria, plantago, abedul y cupresáceas. Otra novedad es la geolocalización georadar para mostrar los niveles de polen de donde nos encontremos en tiempo real.

AlertaPolen: "mis alergias", "localidades" y "mis alarmas", estas son los tres apartados que ofrece Alerta Polen. Cada uno se puede personalizar dependiendo de la alergia a la que estemos expuestos, la localidad en la que te encuentras y configurar el umbral de sensibilidad hacia esa alergia para que la alarma se active. Toda esta información se complementa con los datos sobre los tipos de polen de cada ciudad y las formas más comunes para paliar los efectos de la alergia.

RXMINDME Prescription: La única pega de esta aplicación es que solo se encuentra disponible para móviles con sistemas operativo IOS, por lo demás es ideal para los alérgicos. Con ella se puede configurar una alarma que avise del momento exacto en el que hay que tomar el tratamiento. Dirigida especialmente a personas mayores, RxmindMe permite indicar desde la cantidad que debemos de tomar hasta el medicamento que toca ingerir.

24/8/15

El alérgico, ¿nace o se hace? [24-8-15]

[18-8-15]
El alérgico, ¿nace o se hace?

  • Las reacciones inmunológicas han estallado. Y después de la tormenta, no llega la calma. Ocho millones de españoles padecen la primavera
  • Qué significa el color de su estornudo

Después de unos cuantos días de lluvia, llegan las temidas alergias. Y como en tantas situaciones, la sentencia mal de muchos… no es un consuelo para los 16 millones de personas alérgicas que viven en España, de las cuales la mitad lo son a pólenes, una cifra que crece año tras año desde hace tres décadas. Además, hay niños muy pequeños, incluso de dos años, que tienen polinosis (alergia al polen), algo impensable en los años ochenta. ¿Es que se nace alérgico? “El alérgico nace, en parte, porque hay un componente genético, pero fundamentalmente se hace”, sostiene Antonio Sastre, presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

“No se es alérgico de nacimiento”, aclara el inmunólogo José Luis Subiza, del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, ya que para serlo hay que exponerse previamente a los pólenes frente a los que el organismo reacciona produciendo un tipo de anticuerpos (IgE). Sin embargo, “los factores ambientales a los que está expuesta la madre durante el embarazo pueden condicionar la predisposición a desarrollar alergia en edades tempranas”, añade Oscar Palomares, del departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Complutense de Madrid.


Polémica teoría de la higiene

Factores ambientales para hacerse alérgico los hay de sobra, desde la contaminación (especialmente la producida por la combustión de los motores diésel, que hace que los pólenes sean más alergénicos) hasta la controvertida teoría de la higiene, que apunta a las vacunas, al consumo de antibióticos y a una alimentación esterilizada como causas que impiden la exposición a gérmenes en los primeros meses de vida y, por tanto, el desarrollo de inmunidad. “La falta de estimulación del sistema inmunológico provoca una situación de debilidad para combatir las enfermedades”, insiste el alergólogo Javier Subiza, director de la Clínica Subiza de Madrid.

La aportación del cambio climático tampoco se puede ignorar en el puzle del aumento de alérgicos porque las estaciones de ciertos pólenes se prolongan más. Ni tampoco ha sido inocua la plantación masiva de cipreses y arizónicas en las ciudades para delimitar urbanizaciones y colegios, que ha influido en el marcado incremento de pólenes de cupresáceas (familia de coníferas) en las últimas décadas. Según el presidente del comité de Aerobiología de la SEAIC, Ángel Moral, en los años noventa solo el 5% de los alérgicos a pólenes estaban sensibilizados a cupresáceas, una cifra que se dispara al 40% en grandes poblaciones como Madrid, Barcelona o Sevilla.

El plátano de sombra, una de las especies preferidas para plantar por muchos ayuntamientos, es otro de los principales causantes de alergia en las ciudades. En Madrid, el 40% de los alérgicos al polen lo son a este árbol (que poliniza entre el 15 de marzo y el 15 de abril). Para paliar la marea polínica, Moral aboga por limitar la plantación en las ciudades de especies que han demostrado ser muy alergénicas, como el plátano de sombra, cipreses, olivos, abedules y palmeras, y sustituirlos por otras como el almez o el falso pimentero. Otra propuesta es realizar podas controladas en el invierno, antes de la floración.

La combinación de los factores anteriores es que “los pacientes sufren más”, afirma Subiza. “En el pasado, solo tenían síntomas durante cuatro semanas, entre mayo y junio, pero ahora empiezan con los síntomas en enero y no se les pasan hasta julio. El periodo de síntomas se ha hecho multiestacional y en los que tienen alergia a varios pólenes pueden aparecer también en septiembre y octubre”, subraya.

La solución pasa por controlar los síntomas con antihistamínicos y la vacuna para modificar la evolución de la alteración. El aumento del número de pacientes alérgicos se refleja en la venta de estos fármacos que, durante el año pasado fue de casi 20 millones de envases (un 2,8% más que el año anterior) que supusieron un importe de 123 millones de euros, según los datos de la consultora IMS Health.


Sí a la vacuna

Si hay una cuestión en la que existe unanimidad total entre los alergólogos es sobre las vacunas. Estas (ganan fuerza las sublinguales y subcutáneas) se presentan como el único tratamiento para controlar la alergia, aunque requiere constancia para ver los resultados. Subiza explica que “el paciente mejora un 30% durante el primer año, para llegar al 60% el segundo, y entre el 70% y el 80% el tercer año”. La vacuna se debe poner una vez al mes durante un mínimo de tres años y un máximo de cinco. Pero la alegría de verse libre puede no durar mucho porque, como advierte el presidente de la SEAIC, “cuando desaparece la alergia a un polen puede surgir la sensibilización a otro”.

Entonces, ¿la alergia se cura? “La vacuna puede funcionar durante muchos años, pero el alérgico lo será toda la vida”, opina Sastre. Más optimista es Subiza: “Se puede llegar a curar con vacunas”; aunque Palomares opina que “es necesario diseñar nuevas vacunas que mejoren la eficacia, la seguridad, y que reduzcan el tiempo necesario para adquirir tolerancia”.



Cuidado con los hongos

Mientras los pólenes acaparan la atención de los alérgicos, otros enemigos silenciosos pasan desapercibidos: esporas y hongos, de los que hay entre cien y mil veces más que pólenes y “a los que toda la población está expuesta”, advierte la científica Ana Alastruey, del Centro Nacional de Microbiología del Instituto Carlos III de Madrid.

Hongos y esporas son menos populares porque hay menos población sensible a ellos, pero los que las padecen pueden desarrollar enfermedades importantes, potencialmente mortales. Los que corren más peligro son los pacientes asmáticos: entre el 5% y el 20% puede padecer complicaciones por hongos. Alastruey destaca que muchos de los alérgicos a hongos no saben que lo son y, además, es frecuente que también tengan alergia a pólenes.

Pero, frente a esta alergia, la de hongo “puede darse durante todo el año, porque siempre están ahí y en muchas partes”. Los hay en las casas (“el polvo está lleno de hongos”, dice), y esporas suyas en las hojas que caen en otoño o después de una tormenta de verano.
 

21/8/15

Alergias: Conozca sus opciones de tratamiento [21-8-15]

[18-8-15]
Alergias: Conozca sus opciones de tratamiento

¿Las alergias le agotan? El Dr. Madhu Narrates, profesor asistente de medicina en la sección de alergia, inmunología y reumatología, del Colegio de Medicina Baylor (BCM), ofrece algunos consejos para ayudar a manejar la situación.

El otoño es la época de floración de las malezas como la ambrosía, mientras que las alergias de primavera son por los árboles que florecen y las hierbas. Los alérgicos de interior, como el polvo, pueden causar síntomas durante todo el año. Es importante estar al tanto de lo que usted es alérgico, dijo Narrates.

Los síntomas incluyen ojos llorosos y picazón en la nariz, estornudos, congestión, secreción y tos. Algunas personas pueden experimentar dificultad para respirar.

-Para las alergias leves, tenga en cuenta algunos medicamentos de venta libre, como loratadina o cetirizina que por lo general no causan somnolencia

-Mantenga las ventanas cerradas durante la temporada de polen. Puede informarse sobre la cantidad de polen por el internet.

-Limpie las mascotas antes de entrar en la casa para que no lleven el polen al hogar

-No seque la ropa afuera, donde puede recoger polen

-Use una mascarilla nasal o filtros al cortar el césped para evitar que los alérgenos entren en la nariz

-Si los medicamentos recetados y los aerosoles nasales no ayudan mucho, o si desea un medicamento a largo plazo para las alergias severas, considere la obtención de vacunas contra la alergia, que pueden proporcionar un alivio de larga duración con cuatro a cinco años de tratamiento .

18/8/15

La alergia al sol, una reacción molesta y desconocida


La alergia al sol, una reacción molesta y desconocida

La medicina investiga el origen de un mal en alza que provoca picores y dolor

elnortedecastilla.es

No es una alergia. Realmente, no se sabe por qué ocurre, con lo que no se puede catalogar. Quizás sea por una sustancia del organismo que reacciona al astro rey. O quizás otra explicación completamente distinta. Es el misterio del cuerpo humano. Tampoco es un gran problema ni una enfermedad que llene camas de hospital y traiga de cabeza a la comunidad médica, pero es molesto y, si no se le prestan los cuidados necesarios, puede ser bastante incómodo y doloroso. La mal llamada alergia al sol es una erupción lumínica polimórfica, una reacción de la piel, un síntoma. Una lesión cutánea que aparece de repente, relacionada con la exposición solar y que puede provocar distintos efectos en la piel según a quién se le presente.

El doctor Jorge Méndez, alergólogo del Complejo Asistencial de Palencia, explica las posibles manifestaciones de la reacción: «No es quemadura», aclara, «sino una erupción que provoca un picor más o menos intenso que puede durar de varios días a semanas». Méndez explica que esta ‘alergia’ afecta en la misma persona siempre con la misma reacción, pero que puede demostrarse de formas distintas según quién lo padezca. Puede que este sea el motivo por el que, aunque es una reacción frecuente que aparece en primavera y verano, cuando el sol incide con más intensidad sobre la piel, no todos los que lo padecen lo tienen diagnosticado porque «no le dan importancia» o porque comparan con quien sí que ha visitado al médico y ven que no tienen lo mismo.

Todos, o todas, porque es un síntoma más común en mujeres. Aparece, por norma general, tras unas horas de exposición al sol y únicamente en las zonas que han estado al alcance directo de la estrella. «Cuando me da el sol un rato y no llevo crema me provoca sarpullidos, sobre todo por la zona de los brazos y el cuello», explica Ana Martínez, quien lleva padeciendo la reacción desde hace más de cinco años. «Siempre he sido mucho de quemarme fácilmente, pero nunca había tenido erupciones». En el caso de Martínez la reacción aparece 15 o 20 minutos después de la exposición, y si no se aplica crema solar «va a peor». Tan a peor, que hace un par de años tuvo que visitar urgencias porque «la erupción fue más grave, el picor era mucho más intenso y fue difícil de aguantar». Allí la diagnosticaron la alergia.

La causa que le explicaron fue el exceso de tiempo al sol sin protección, o la exposición sin que se hubiera superado una erupción anterior. El remedio: el uso de cremas con corticoides tópicos una vez que ya ha ocurrido. El doctor Méndez se muestra firme respecto al uso de los corticoides tópicos: «No está indicado y no recomendamos la inyección de corticoides ni para prevenir ni para curar, por los posibles efectos secundarios que pueda tener».


El tratamiento, la prevención

El médico reconoce que el tratamiento cuando ya ha ocurrido no es muy efectivo, pero que al final se acaba pasando, y que las cremas con corticoides tópicos –pero solo las cremas, de pinchazos nada– pueden lograr mejorar parcialmente la incomodidad. Martínez recurre a ellas si la reacción es grave, y por ahora, lo tiene controlado: «Las cremas alivian, se quita con el tiempo».

La duración depende del grado de reacción: entre un par de horas a varios días. En el caso de esta estudiante de Historia de Arte, su caso más grave se extendió semana y media. En Martínez la alergia se manifiesta con enrojecimiento de la piel, pequeñas ampollas, puntitos o un sarpullido. La molestia que la produce también coincide con la explicación general del doctor Méndez: «Pica bastante, y acaba doliendo porque al salir en zonas muy sensibles, si te rascas un mínimo se pone mucho peor».

¿El mejor consejo? La prevención. El doctor Méndez recomienda evitar la exposición al sol en los momentos de máximo calor –el mantra del verano– y/o, al menos, aplicarse protección total para que no se produzca lesión. Su aparición es inevitable en la mayoría de los casos, pero al menos puede ser controlable: «Tomo bastantes medidas para evitar su aparición, sobre todo no estar expuesta al sol en las horas de máxima intensidad ni mucho tiempo, y siempre con crema de alta protección», señala Ana Martínez. Si aún así aparece, recurre al ‘after sun’, y si va a más, a la crema con corticoides tópicos. La hidratación es otra de las claves: «Normalmente aparece un sarpullido pequeño que, si tengo la piel hidratada y cuidada, desaparece en medio día».

Méndez alerta de que hay otras enfermedades que tienen esa misma reacción, el sarpullido, pero que no son alergia al sol. Es el caso del Lupus –patología en la que las células del sistema agreden a las del organismo provocando que se dañen los tejidos– o la porfiria, que aparece cuando una parte de la hemoglobina no se produce adecuadamente. También, añade el doctor, el uso de algunos medicamentos fotosensibilizantes pueden debilitar la dermis y provocar una reacción en forma de quemadura, pero tampoco es alergia al sol. E incluso aplicarse productos para aliviar la picadura de un mosquito o el escozor de un eccema, es decir, antihistamínicos tópicos, puede provocar una reacción alérgica que puede ser, o no, alergia al sol.

Como rasgo positivo de la alergia al sol, Méndez afirma que no por tener este síntoma se tienen más posibilidades de padecer cáncer de piel «aunque a ambos les afecta la exposición solar».
 

11/8/15

Adiós a la nieve, hola al polen 11-08-15


Adiós a la nieve, hola al polen

Un médico comparte consejos para afrontar las alergias de primavera
 

Aunque en muchas partes de EE. UU. parece que aún sea invierno, ya llegó el momento de prepararse para las alergias primaverales, advierte un experto.

"Incluso aunque aún haya nieve en el suelo, los árboles han comenzado a florecer y son los primeros en producir polen, creando importantes problemas para los alérgicos", apuntó el Dr. David Rosenstreich, director de la división de alergias e inmunología del Centro Médico Montefiore, en la ciudad de Nueva York.

"Los síntomas que las personas experimentan con frecuencia se parecen a los de un resfriado común, pero si sucede cada año en esta época, probablemente sea una alergia", apuntó en un comunicado de prensa del centro.

Tomar medicamentos sin receta ahora puede resultar beneficioso, apuntó Rosenstreich.

"Al tomar medicamentos pronto, puede prevenir los síntomas antes de que comiencen", planteó. "Si comienza después de que los síntomas se hayan presentado del todo, es mucho más difícil detener una reacción alérgica que evitar que comience".

Hay varias formas más de aliviar los síntomas, como mantener las ventanas de casa y del coche cerradas para que el polen no entre y encender el aire acondicionado pronto para filtrar el aire exterior que entra a casa.

Otros consejos incluyen: limitar las actividades al aire libre los días que hayan conteos altos de polen; lavarse el pelo tras salir al aire libre; no rastrillar las hojas ni cortar el césped, actividades que aumentan la exposición al polen y al moho; y no secar la ropa ni las sábanas al aire libre.

"No hay motivo para que las personas con alergias sufran", aseguró Rosenstreich. "Siempre y cuando tome las precauciones adecuadas, podrá disfrutar el aire libre y aprovechar el tiempo cálido al máximo".

Unos 50 millones de estadounidenses tienen alergias al polen, conocidas comúnmente como fiebre del heno. Los síntomas incluyen estornudar, congestión o escurrimiento nasal, picazón en la nariz, la garganta y los ojos, lagrimeo y ojeras.

5/8/15

Conocé los síntomas de la alergia a los ácaros


Conocé los síntomas de la alergia a los ácaros

Si estornudás seguido, tenés los ojos llorosos y falta de aire quizás seas alérgico a los ácaros.

rionegro.com.ar

No son grandes, sólo tienen entre 0,1 y 0,5 milímetros. Tampoco transmiten ninguna enfermedad. Sin embargo, los ácaros son un incordio para millones de personas. Quienes se ven afectados por estos pequeños animalitos suelen tener alergia a los albuminoides, que están presentes tanto en los ácaros como en sus excrementos. No hay que sentir vergüenza de padecer este problema: los ácaros viven en todos los lugares en los que también viven las personas. Por eso esta alergia está tan extendida.

Los ácaros viven básicamente de las escamas de la piel humana y se reproducen a temperaturas que rondan los 24 grados y a elevada humedad. Uno de sus espacios predilectos son las camas. Eso hace que, dependiendo de la antigüedad del colchón, en una cama pueda haber unos 1,5 millones de ácaros. Y no sólo allí se sienten a gusto. Las alfombras y las cortinas también son ámbitos predilectos.

Lo que genera problemas en la piel no son los ácaros en sí, sino sus excrementos, que contienen la mayor parte de alérgenos y los liberan de un modo continuo. En cuanto están resecos, se deshacen en finas partículas que se combinan con el polvo que flota en una vivienda. Esa mezcla es emanada una y otra vez y desparramada en todas las direcciones. La mayoría de las personas la tolera sin mayor inconveniente, pero algunas presentan problemas alérgicos.

El temor a padecer esta alergia no lo debe atormentar a largo plazo: quienes la sufren, presentan reacciones de inmediato. Los principales síntomas son procesos de infección e irritación de las mucosas que derivan en resfríos permanentes, ataques de estornudo, ojos llorosos y falta de aire.

Es característico de esta alergia que los síntomas se presenten en horas de la noche o de la mañana, después de levantarse, porque, precisamente, el lugar que suele estar más habitado por los ácaros es la cama.

Quien crea que puede tener este tipo de alergia debería consultar a un especialista, porque, de no tratarse, el padecimiento puede derivar en un asma.

El test es sencillo: se realiza en la piel con diversos alérgenos y, en caso de presentar los síntomas, aparecen ronchas en el lugar del cuerpo evaluado. Si estas pruebas no resultan claras, siempre está la opción de someterse a un análisis de sangre o tests algo más fuertes, en los que los alérgenos son colocados directamente en la mucosa de la nariz o de los ojos.

Una vez diagnosticado el problema, la terapia consta de tres pasos. Primero, es posible recurrir a productos antialérgicos o a antihistamínicos como el corticoides, que aplacan los síntomas.

El segundo, es evitar el contacto con los alérgenos. En este sentido, lo más importante es cubrir el colchón con un material especial contra las alergias. El mismo procedimiento puede aplicarse en almohadas y mantas. A esto se suma una evaluación de toda la casa. Es altamente recomendable deshacerse de todo objeto que suela juntar polvo y pasar la aspiradora regularmente a las alfombras.

El tercer paso es tratar el causante. En caso de presentar una hipersensibilidad, los afectados son tratados con alérgenos a lo largo de tres o cinco años. Se les aplican dosis que van aumentando en el tiempo hasta que finalmente su sistema inmunológico pierde la sensibilidad hacia este estímulo.

1/8/15

Alergias respiratorias y el colegio [01-08-15]

 
Alergias respiratorias y el colegio

El asma es el terreno propicio para la neumonía, que es a su vez la primera causa de muerte infantil.


Uno de los padecimientos más comunes en la primera infancia es la alergia, la misma que puede llevar a incapacidades constantes, incomodidad en la convivencia escolar y por último al asma, la cual acompañará por el resto de la vida a la persona si no es tratada a tiempo.

Para los profesionales de la salud y en especial los neumólogos, la marcha atópica es una condición que determina la predisposición de un individuo, en este caso el niño, para desarrollar alergias. Esta condición se hereda y al encontrar un medio ambiente propicio puede desarrollarse.

El doctor José Miguel Escamilla, neumólogo pediatra, advierte que generalmente el niño que nace con predisposición a las alergias comienza a sensibilizarse y a producir inmunoglobulina E, que al acumularse en el organismo, satura las células y al exponerse a la sustancia que lo sensibilizó, libera las alergias.

La alergia en nariz es la rinitis, en los ojos, conjuntivitis, en la piel es la dermatitis atópica, en el intestino es diarrea intestinal y si se trata del pulmón, se conoce como asma bronquial.

El doctor Escamilla indica que muchos niños comienzan con sensibilización a la leche, otros al huevo, desde el punto de vista alimentario, pero después empiezan a desarrollar dermatitis atópicas y más tarde el asma y rinitis.

Está demostrado que esta condición aparece en los primeros años de colegio, cuando los niños empiezan a exponerse a factores ambientales que la propician. La mayoría de los asmaticos es porque tenían una condición alérgica de fondo, advierte el doctor Escamilla.

Una recomendación muy importante es verificar el cuadro genético del niño, cuando alguno de sus padres es asmático, es ideal hacer un seguimiento para evitar que la enfermedad aparezca en él.


Recomendaciones

Muchas enfermedades se pueden evitar, advierte el pediatra, por lo que recomienda que al igual que en la casa, el colegio también se haga partícipe de este cuidado.

Tomar medidas ambientales en las aulas, como la limpieza extrema y materiales de fácil mantenimiento, fomentar el deporte en los niños, el lavado de manos frecuente y evitar la presencia de niños con gripa, es una buena manera de alejar las alergias en el grupo.

Con respecto a la alimentación, y este es un aspecto que tiene que ver con los padres, se deben evitar los colorantes, preservativos, saborizantes artificiales, que van condicionando la marcha atópica.

 

31/7/15

Algunos niños con asma tienen alergia a los cacahuetes y no lo saben


Algunos niños con asma tienen alergia a los cacahuetes y no lo saben

Aunque los síntomas no se manifiesten, una prueba de alergia en sangre muestra en muchos casos resultados positivos

abc.es

En los últimos tiempos, los casos de alergia infantil a los cacahuetes han salido en las noticias con cierta frecuencia y los científicos cada vez desarrollan más estudios de las causas y de qué se puede hacer para controlar estas reacciones autoinmunes. Pero hasta ahora no se había estudiado la relación entre la alergia a los cacahuetes y el asma.

Un nuevo estudio ha demostrado que muchos niños con asma presentan también sensibilidad a los cacahuetes aunque no lo supieran. El estudio ha sido llevado a cabo en Estados Unidos con pacientes de asma en una clínica pulmonar pediátrica y se presentará en la Conferencia internacional de la Asociación Torácica Americana (ATS, por sus siglas en ingés).

«Muchos de los síntomas respiratorios de la alergia a los cacahuetes pueden reflejar los de un ataque de asma, y viceversa. Ejemplos de estos síntomas son la dificultad para respirar, los "pitidos" y la tos», dijo el autor del estudio, el doctor Robert Cohn. «Este estudio ha tenido como objetivo evaluar la proporción de niños asmáticos que también han demostrado tener sensibilidad a los cacahuetes».

Los investigadores han observado a 1.517 niños de la clínica pulmonar pediátrica del Hospital de la Misericordia para Niños en Toledo, Ohio, EE.UU. Se ha estudiado si los cuadros clínicos de los niños, tenían documentada alergia a los cacahuetes y si habían sido objeto de una prueba de sangre para detectar anticuerpos que demostraran una reacción potencial a los de esta semilla leguminosa. Esta prueba es conocida como IgE. Los niños eran considerados como casos positivos si tenían un historial documentado de alergia a los cacahuetes o si habían hecho una prueba específica de IgE en la sangre que mostrara un nivel de anticuerpos más alto de lo normal.

Los investigadores han hallado que de los 1.517 casos que analizaron, 163 (en torno a un 11%), tenía un historial clínico documentado de alergia a este fruto y que casi el 44% (665 casos) se había realizado pruebas de IgE específicas de alergia y que, además de estos casos, 148 niños (aproximadamente el 22%), había tenido un resultado positivo en sensibilidad al maní. Sin embargo, más de la mitad de los niños y las familias no sabían que los niños tenían sensibilidad a los cacahuetes. La frecuencia de casos positivos se mostró de forma variable entre diferentes grupos de edad, pero la prevalencia de los casos documentados de alergia a los cacahuetes fue muy similar en todos los grupos.

«Este estudio demuestra que los niños con asma podrían beneficiarse de una prueba de sensibilidad a los cacahuetes, especialmente cuando es difícil lograr el control de los "pitidos" y de la tos. Si un médico está teniendo este problema, o si los padres lo notan en su hijo o en su hija asmática, deberían considerar hacerles las pruebas, incluso si creen que su hijo no es alérgico a los cacahuetes», ha dicho el doctor Cohn. «Debe haber una investigación continua para aprender más sobre la conexión entre los niños asmáticos y la alergia a los cacahuetes».

 

27/7/15

Niños, alergias y mascotas [27-07-15]


Niños, alergias y mascotas

Cuando Carla le compró un cachorrito a su hija Camila, ambas estaban muy emocionadas, pero pronto la madre se dio cuenta de que algo no estaba bien. La pequeña empezó a mostrarse enferma: muchos estornudos, nariz y mejillas rojizas y constante comezón en la garganta. La preocupada mamá empezó a sospechar que podía tratarse de una alergia y decidió llevarla con un experto. Una vez allí, el médico confirmó el cuadro y le sugirió ir a un alergólogo -especialista en el tratamiento de alergias-. Entonces, Carla fue junto con su hija para que le examinaran y, sobre todo, para que le dieran una solución, porque para Camila deshacerse del cachorro no era una opción.

Las alergias infantiles y sus síntomas

En ocasiones toma tiempo darse cuenta si un niño tiene tendencia a desarrollarlas, de modo que estas pueden aparecer sorpresivamente cuando se ha estado en contacto con aquello que la provoca, menciona Gonzalo Encalada, pediatra alergólogo. “En el caso de los chicos que presentan algún tipo de reacción alérgica a un animal, esta suele aparecer con mayor frecuencia como una rinitis o asma bronquial. Unos casos son más complicados que otros pero esto varía de acuerdo al organismo de cada individuo”.

El experto explica que entre las tres principales alergias se encuentran: la rinitis, que se produce por ácaros, epitelios de las mascotas (sustancias que se eliminan a través de la piel de los animales), polen de pasto o árboles y también por algunos alimentos. Se manifiesta con múltiples estornudos, especialmente en las mañanas, ojos rojos y picazón en la nariz.

En segundo lugar está el asma bronquial, generado por los mismos factores que provocan la rinitis, pero este afecta los bronquios, dando lugar a la tos. Asimismo, el niño se cansa muy rápido cuando hace ejercicio, tiene una especie de silbido en el pecho y presenta cuadros de gripe.

Por último está la alergia alimentaria, que hace que el organismo reaccione desfavorablemente ante productos como la leche, el huevo -en especial la clara-, los mariscos, las nueces y a ciertos colorantes amarillos -principalmente artificiales que hay en algunas golosinas-. Se evidencia a través de erupciones cutáneas alrededor de la boca, urticaria (ronchas) o granos en la piel en diferentes partes del cuerpo.

Cómo curarlas

Muchos de los síntomas de estas alergias desaparecen con el paso del tiempo, una vez que el niño ha llegado a su pubertad o adolescencia, asegura Encalada. Sin embargo, en caso de que esta patología sea hereditaria -transmitida de padres a hijos- existen escasas probabilidades de que sane completamente, explica el experto. “El tratamiento se lo puede hacer con el uso de medicinas o también con la aplicación de vacunas antialérgicas que son preparadas dependiendo de la causa específica de la alergia. Con esto es posible ayudar al paciente a disminuir los síntomas que afectan su salud”.

Fue así que, afortunadamente, Camila no tuvo que separarse de su querida mascota, eso gracias a la existencia de la inmunoterapia que es una vacuna que se aplica en los niños para ayudarlos a resistir la alergia causada por los epitelios de los animales, producida especialmente por perros y gatos.

Una gran combinación

Ventajas

° Ya sea un pez, un pájaro, un perro o un gato, las mascotas pueden ayudar a que los niños desarrollen cualidades para toda la vida, como la responsabilidad, la compasión, la simpatía y la habilidad de querer incondicionalmente.

° El pequeño asimila de mejor manera las reglas de la comunicación no verbal e, incluso, podría desarrollar capacidades intuitivas (saber cuándo su mascota tiene hambre, sed o alguna otra molestia).

° Los infantes tienden a presentar menos cuadros de diarreas y gastroenteritis, lo cual está comprobado científicamente.

° La convivencia con un animal de compañía con el que se pueda interactuar es beneficioso para el desarrollo psicomotor del menor.