14/1/16

La alergia hace que la nariz sangre [14-1-16]


La alergia hace que la nariz sangre
 

Juanita era una chiquitina normal hasta que empezó con lo que llegó a limitar sus actividades cotidianas, como el juego, el estudio e incluso dormir: el sangrado nasal le agobiaba, más a sus padres.

Había aparecido recientemente, sólo un mes antes de asistir a consulta. La fosa nasal derecha era la que más sangraba, ocasionalmente también la izquierda.

El único dato de importancia era que presentaba síntomas alérgicos nasales (rinitis alérgica) con cierta frecuencia y se habían incrementado del otoño al invierno. Al revisarla se vio que tenía unas pequeñas arteriolas en la parte anterior de la nariz (área vascular de Kiesselback) turgentes y con el estado inflamatorio se rompían con facilidad. Fue suficiente cauterizar con nitrato de plata las zonas sangrantes con anestesia local (puesta en un algodón), con pocas molestias, para resolver el sangrado. La alergia exigía ser controlada.

Existen muchas causas por las cuales la nariz del niño puede sangrar (traumatismos, resequedad, leucemia, problemas de coagulación, tumores); sin embargo, lo más frecuente es lo que le sucedió a la pequeña Juanita.
 

11/1/16

Cómo distinguir entre alergia a la leche, intolerancia a la lactosa e intolerancia a la leche


Cómo distinguir entre alergia a la leche, intolerancia a la lactosa e intolerancia a la leche

Estos tres trastornos suelen confundirse con frecuencia. ¿En qué se diferencian entre sí?

medicina21.com

La alergia a la leche
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La alergia a la leche (o alergia a la proteína de leche de vaca) es una alergia alimentaria mediada por anticuerpos IgE que afecta principalmente a niños menores de 6 años. El sistema inmunitario identifica las proteínas de la leche de vaca como dañinas y actúa provocando una reacción alérgica con diversos síntomas que puede variar en intensidad: picores, hinchazón, vómitos. Cuando una persona alérgica a las proteínas de la leche se ve expuesta a ese alérgeno, el sistema inmunitario “cree” erróneamente que el organismo está siendo invadido por patógenos, produciendo el anticuerpo Inmunoglobulina E (IgE), lo que a su vez desencadena un proceso celular conocido como “desgranulación” que estimula la producción de histamina por parte de los mastocitos o células blancas. La histamina es la respuesta inflamatoria que causa los síntomas de la alergia: fiebre, ojos llorosos, irritación de garganta, mucosidad, etc.

Esta alergia es provocada a menudo por otras leches de origen animal (leche de cabra, oveja, búfala) debido a que sus proteínas son muy parecidas a las de la leche. Se diagnostica por medio de una analítica de sangre, pruebas cutáneas o dietas diagnóstico (ir probando alimentos para descartar cuáles provocan la reacción y cuáles no).

La intolerancia a la leche de vaca.


La intolerancia a la leche de vaca o a la proteína de la leche de vaca es un tipo de alergia no mediada por anticuerpos IgE. También afecta principalmente a niños, pero, a diferencia de la alergia a la proteína de leche, los síntomas son principalmente gastrointestinales. Los síntomas tardan más en presentarse (entre 2 y 48 horas después de ingerir leche) lo cual hace que sea más complicada de diagnosticar. La única forma fiable de diagnosticarla es una dieta diagnóstico, pues las pruebas cutáneas y analíticas de sangre no suelen ser eficaces. Las personas con este tipo de intolerancia deben seguir las mismas pautas que los alérgicos: evitar el consumo de leches de origen animal.

La intolerancia a la lactosa.

Se trata de un problema alimentario completamente diferente. Es una dolencia que afecta más a los adultos que a los niños, y es provocada por una deficiencia de la enzima lactasa que nos permite digerir la lactosa. La ingesta de lactosa por parte de personas intolerantes produce dolor abdominal, diarrea y flatulencia. Cuando se produce un déficit de lactasa, la lactosa ingerida, pasa sin fragmentarse hasta el intestino grueso, lugar donde es hidrolizada por la lactasa y beta-galactosidasa bacterianas. A este nivel los monosacáridos no son absorbidos, sino fermentados a ácidos grasos de cadena corta y ácido láctico, produciendo irritación de la mucosa del colon y aumento de la motilidad del mismo. Además, la lactosa no hidrolizada disminuye, por efecto osmótico, la absorción de agua y electrolitos, causando una deposición líquida con emisión de gases.

La dieta de estas personas debe evitar la lactosa: pueden consumir leche y productos lácteos de origen animal, siempre y cuando no tengan lactosa. Alimentos como el yogur o las leches que contienen bifidobacterias mejoran la absorción de lactosa en personas intolerantes a la misma. Esto se debe a que estos microorganismos sintetizan lactasa, la cual hidroliza la lactosa a nivel del intestino delgado.
 

12/12/15

La Alergia alimentaria en Niños va en aumento [12-12-15]


La Alergia alimentaria en Niños va en aumento

Las alergias alimentarias en los niños, incluida la alergia al maní, se han incrementado en casi un 20% en los últimos 10 años, y ciertos grupos étnicos pueden estar más afectados que otros.

Un nuevo estudio muestra los informes de las alergias alimentarias en los niños aumentó en un 18% de 1997-2007, mientras que las visitas de atención ambulatoria para el tratamiento de la alergia alimentaria de las enfermedades relacionadas se han triplicado en los últimos años.

Aunque los índices de alergia alimentaria fueron similares entre los niños y las niñas, los resultados mostraron que hubo un mayor incremento de alergias a los alimentos entre niños hispanos, pero esto puede representar disparidades en la sensibilización e información entre los diferentes grupos étnicos.

Los investigadores dicen que muchos informes han sugerido que las alergias alimentarias en los niños van en aumento, pero hay pocos recursos disponibles para hacer estimaciones fiables.

En su estudio, publicado en Pediatrics, los investigadores analizaron información de las encuestas nacionales de salud de la información contenida se -informó de las alergias alimentarias de los niños, visitas a las clínicas de atención ambulatoria para el tratamiento de alergias, y la alergia relacionada con el uso de atención de salud desde 1993 hasta 2007.

Los resultados mostraron que, además de un aumento del 18% los padres informaeon de alergias a los alimentos entre niños menores de 18 años, las visitas a los consultorios de atención ambulatoria para la alergia a enfermedades relacionadas con el aumento de un estimado 116.000 por año entre 1993-1997 a un estimado 317.000 por año en 2003-2006.

“Informado sobre que la alergia alimentaria está aumentando entre los niños de todas las edades, entre niños y niñas, y entre los niños de diferentes razas y orígenes étnicos”, escriben los investigadores Amy M. Branum, MSPH, del Centro Nacional para Estadísticas de Salud de los CDC, y sus colegas en el estudio.

“Sin embargo, no se puede determinar la cantidad de incrementos en las estimaciones porque son realmente atribuible al aumento clínico de la enfermedad y en cuánto se debe a la mayor conciencia de los médicos, u otros proveedores de atención de salud, y los padres.”

11/12/15

Alergia en los ojos [11-12-15]


Alergia en los ojos

La conjuntivitis alérgica es una incomodidad en esta temporada seca. KentonPerret-Gentil, expresidente de la Sociedad Venezolana de Oftalmología, explica qué es y cómo tratarla

El polen de ciertas plantas, la caspa de las mascotas y la contaminación ambiental son algunos de los gatillos más frecuentes de una conjuntivitis alérgica. "En Caracas la vemos mucho en estos días por la calina, el capínmelao y el humo de los incendios en el Ávila, pero esas no son las únicas causas", explica el oftalmólogo KentonPerret-Gentil. Rodearse de alfombras, peluches y cortinas llenas de polvo también puede producir esta irritación de la conjuntiva, el tejido que recubre la parte interna de los párpados y la esclerótica del ojo. Se caracteriza por picazón o ardor, enrojecimiento, secreciones claras y viscosas, lagrimeo e inflamación de los párpados.

"Lo ideal es aplicar gotas antialérgicas, que no causan daños secundarios. Lo que no se debe hacer es automedicarse y usar indiscriminadamente esteroides porque su empleo prolongado y sin supervisión médica puede derivar en glaucoma y cataratas", advierte el experto. "Tampoco se recomienda usar arbitrariamente gotas vasoconstrictoras, esas que ponen los ojos 'blanquitos' enseguida, ya que producen una mejoría temporal y luego un efecto rebote que puede dejarlos un poco más rojos que antes. Así se crea un hábito de nunca acabar que no resuelve el problema".

¿Qué hacer?

Una persona muy sensible a esta molestia debería evitar en lo posible utilizar ventiladores para no levantar esos alérgenos a su alrededor. Perret-Gentil acota que restregarse los ojos tampoco es recomendable, pues refuerza la irritación, sobre todo si aún se tienen las manos contaminadas con ese agente que causa la alergia. Si se carece de gotas antihistamínicas, es aconsejable lavarse la cara con agua fría por su efecto vasoconstrictor, usar lágrimas artificiales y aplicar compresas frías en los párpados.

Cuando se trata de una molestia frecuente, lo ideal es que esa persona no solo vaya al oftalmólogo para verificar que realmente sea un cuadro alérgico y reciba tratamiento. "También debería consultar a un alergólogo o inmunólogo para identificar cuál es el estímulo específico que le produce esa alergia y así poder tratar el problema de raíz", apunta el experto.

¿Es o no es?


En ocasiones se confunde la inflamación por alergia con una agresión ocasionada por otros agentes. "A veces puede tratarse de un problema de ojo seco por el uso prolongado de computadoras —que reduce la frecuencia de parpadeo de 30% a 40%— o aires acondicionados, por ejemplo. Es un tipo de irritación que mejora mucho con la aplicación de lágrimas artificiales".

Cuando la molestia persiste y además hay secreciones amarillentas o verdosas, es importante acudir a un especialista, puesto que puede tratarse de una conjuntivitis de origen bacteriano o viral que requiere otros cuidados.

8/12/15

La rara condición que causa "alergia a los ejercicios"


La rara condición que causa "alergia a los ejercicios"

bbc.com

El amor de Tasha Coates por la gimnasia pudo más que su condición.

"Tu discapacidad no te define. Tienes que focalizarte en lo que puedes hacer y no dejar que otros se interpongan en tu camino", dijo la joven deportista al recordar el camino que ha tenido que recorrer desde 2013.

En mayo de ese año, Coates desarrolló una rara condición que afecta unas células de su cuerpo, conocidas como mastocitos. Eso le comenzó a producir una serie de síntomas, entre los que se incluye "alergia a los ejercicios".

Esta condición es la anafilaxia inducida por el ejercicio.

"Habiendo sido gimnasta durante 10 años no estaba dispuesta a que el diagnóstico me definiera y me prohibiera del deporte que amo, por lo que me cambié a la gimnasia para discapacitados", contó Coates.


¿De dónde surge?

La anafilaxia inducida por el ejercicio no es común y su aparición puede ser el resultado de una serie de factores que se activan con la actividad física.

También gente que padece de asma, eczema o rinitis alérgica es propensa a desarrollar esta condición.

De los factores que pueden desencadenar una anafilaxia se encuentran ingerir cierto tipo de alimentos antes de hacer ejercicio, como el maní, trigo y productos de mar.

También algunos medicamentos, como aspirina o antibióticos, pueden ser la causa del problema, así como temperaturas extremas, la humedad y cambios hormonales.

Esta condición se puede presentar tanto en hombres como mujeres, sin importar la edad.


Síntomas


La reacción alérgica puede aparecer de manera repentina, por lo que los doctores recomiendan a las personas que padecen de esta condición de estar en constante observación de su cuerpo y tomar las precauciones del caso.

Los síntomas más comunes son la aparición de ronchas, urticaria, náuseas, mareos, inflamación, calambres e incluso diarrea, según describió el departamento de Salud de la BBC.

Es un proceso evolutivo en el que se aprecia hinchazón alrededor de la boca, la lengua, los ojos y otras partes de la cara y el cuerpo.

La gente puede experimentar dificultades para respirar, tragar o hablar.

De no ser tratado de inmediato con epinefrina (o adrenalina) en los casos más severos las personas pueden perder el conocimiento y sufrir de un paro cardiaco o uno respiratorio, como le ocurrió a Coates.

De 20 años y oriunda de la localidad de Appleton, en Inglaterra, Tasha Coates insta a las personas que sufren de una condición similar a la suya a que no abandonen el ejercicio, pero siempre pensando en que lo primero es la salud.

"El deporte es una forma de aliviar el estrés. Cuando estoy en el gimnasio, sólo me concentro en ello y no me preocupa nada más de lo que ocurre en mi vida", cuenta.

"Si no fuera por la gimnasia yo hubiera renunciado a todo lo que amo".
 

14/11/15

Alergias raras, raras… más allá de polen, ácaros o animales [14-11-15]


Alergias raras, raras… más allá de polen, ácaros o animales

  • Existen alergias al agua del grifo, a las especias, a la carne de res, a la henna, al oro, al sudor, a las secreciones íntimas, incluso al semen propio.
  • Una mujer no es alérgica al semen en sí, si no a compuestos que éste contiene.
  • Las alergias a canela, ajo, pimienta o vainilla afectan al 3% de la población.

Cuando escuchamos la palabra "alergia", inmediatamente pensamos en el polen de las plantas, los ácaros del polvo, el pelo de los animales, algunos medicamentos o determinados alimentos, entre otros alérgenos más o menos conocidos.

Pero hay sustancias cotidianas con compuestos que en algunas personas pueden ocasionar reacciones alérgicas que generan igualmente malestar, incomodidad y riesgos. Es el caso del agua del grifo, las especias, las secreciones íntimas, los germicidas de los conservantes, la carne de res, la henna, el oro, e incluso el sudor. Para hacerse una idea, las alergias a la canela, el ajo, la pimienta negra, la vainilla y otras especias afectan al 3% de la población.

De acuerdo a las últimas evidencias científicas, además de los habituales causantes de estornudos, lagrimeos, picores, irritaciones y problemas respiratorios, hay otros agentes menos conocidos pero igualmente capaces de desencadenar reacciones orgánicas muy desagradables y en ocasiones severas.


Semen y secreciones vaginales

En la década de los 60, se conoció el caso de varios maridos británicos sensibles a las secreciones vaginales de sus mujeres, lo cual les producía una fuerte reacción irritativa después de cada relación. También se han informado casos de mujeres con reacciones alérgicas vaginales ante el esperma de su pareja, las cuales consisten generalmente en hinchazón, picor de la vulva e incluso malestar general.

Lo explica el médico alemán Jürgen Brater, divulgador de aspectos poco corrientes y conocidos de la Medicina, que detalla que estas alergias íntimas, siguen siendo raras, entre otras causas por la dificulta del diagnóstico. El malestar empieza por lo general entre cinco y quince minutos después de la relación.

La Universidad de Cincinnati (EE UU) ha estudiado a 1.073 mujeres que presentaban síntomas compatibles con la alergia al semen y que aparecían entre 15 y 30 minutos después del acto sexual, comprobando que 130 de las pacientes resultaron alérgicas a este fluido.

Según los expertos, en algunos casos el organismo femenino no es alérgico al semen en sí, si no a compuestos que éste contiene derivados de la alimentación o la exposición a otras sustancias, aunque a veces la reacción alérgica la causa una proteína secretada por la próstata y contenida en el esperma.

Más rara aún, es la alergia al semen propio, conocida como síndrome post orgásmico y documentada en publicaciones médicas desde 2002, que hace sufrir al hombre síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, moqueo, fatiga extrema y quemazón en los ojos, tras eyacular y durante una semana.

Según el doctor Marcel Waldinger, profesor de Psicofarmacología Sexual en la Universidad de Utrecht (Holanda), es probable que muchos hombres que lo padecen no acudan al médico porque ignoran que es una enfermedad, creen que su causa es psicológica o se avergüenzan o se sienten confundidos.


Cuidado con las especias

Sobre las alergias a las especias, el doctor Sami Bahna, del Colegio Americano de Alergias, Asma e Inmunología (ACAAI), asegura que las mujeres tienen más probabilidades que los hombres de desarrollar una alergia a las especias, porque estos ingredientes no sólo están presentes en las comidas, sino que además se utilizan habitualmente en los cosméticos, mientras que el maquillaje, los aceites corporales, la pasta dental y los perfumes pueden incluir una o más especias.

Según el alergólogo de la ACAAI, estos productos generan el 2% de las alergias alimentarias, pero son poco diagnosticadas porque no hay pruebas cutáneas o sanguíneas definitivas para detectarlas. "Cuanto más picante es una especia, mayor es el riesgo de que sea alergénica", explica.

"Los pacientes, a menudo, deben tomar medidas extremas para evitar el alérgeno, lo cual puede conducir a que lleven una estricta evitación dietética, una calidad de vida baja y, en algunos casos, sufran cierta desnutrición", según Bahna.

Agrega que el tratamiento de estas alergias es muy complejo porque algunas mezclas contienen de 3 a 18 especias, mientras que hervirlas, tostarlas, freírlas o aplicarles otras formas de calor puede reducir los agentes alérgenos en algunos casos y aumentarlos en otros, dependiendo de la especia.


No poder beber agua del grifo

Por otro lado algo tan habitual como el agua del grifo pueden tener parte de la culpa en el aumento de las alergias a los alimentos, debido a los productos químicos que contiene este líquido, según un nuevo estudio realizado en Estados Unidos.

Los investigadores del ACAAI estadounidense han detectado que los altos niveles de diclorofenoles, una sustancia química que se encuentra habitualmente en los pesticidas utilizados por los agricultores, que también se emplea para clorar el agua, están asociados con alergias alimentarias.

"Los niveles elevados de diclorofenol que contienen los pesticidas, posiblemente pueden debilitar la tolerancia alimentaria en algunas personas, causando alergia a algunos alimentos", señala la alergóloga Elina Jerschow, de la Universidad Yeshiva (EE UU).

11/11/15

Alergias: Hay siete alimentos que le dan alergia a los bebés ¿Cuáles son?


Hay siete alimentos que le dan alergia a los bebés ¿Cuáles son?

Un estudio científico realizado en los Estados Unidos determinó que el 6% de los menores de 3 años sufren reacciones provocadas por el consumo de ciertos productos. La leche, el huevo y el trigo lideran la lista.

elpatagonico.com

Preocupan mucho a los padres, porque súbitamente ven cómo sus hijos se llenan de erupciones cutáneas o tienen síntomas gastrointestinales. Un estudio del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC -por sus siglas en inglés) de Atlanta, Estados Unidos, reflejó que entre el 6 y 8% de los niños que nacen sufren cuadros de alergias alimentarias. En Argentina, este número significa unos 42 mil bebés que, anualmente, padecen este tipo de síntomas.

"Cualquier alimento en sí mismo puede ocasionar reacciones alérgicas, pero -en menores de tres años- los alérgenos más frecuentes son leche, huevo y trigo. Son los cuatro más importantes", sostuvo el Dr. Martín Bozzola (MN 75.110), médico integrante de la Sección de Alergia e Inmunología Pediátrica del Hospital Británico. Y luego agregó: "en los más grandes, los principales son el maní, pescado, frutos secos y mariscos, los que completan -agregando a la soja- lo que se conoce como los 'grandes ocho', denominación que agrupa a los que más frecuentemente provocan alergia a cualquier edad", explicó el médico.

En menores de un año, las dos presentaciones más frecuentes son a nivel cutáneo y gastrointestinal. Las erupciones en la piel suelen ser urticaria o eczemas. Existen otras reacciones más severas, aunque menos frecuentes, como la anafilaxia, que es el compromiso de la vía aérea, o, yendo un poco más adelante en la edad, complicaciones en el esófago o el intestino, que pueden dar una inflamación importante con algunas consecuencias o en otros casos causar diarrea de tipo crónica.

En el marco de alergias alimentarias, el Dr. Bozzola explicó que "el tratamiento inicial es dejar de exponerse al alimento que presuntamente desencadenó la reacción. Eliminar lo que te hace mal. Uno comienza quitándolo de la dieta y, si dio en la tecla, los síntomas paulatinamente se van retirando, con mayor o menor celeridad, según cuál sea el síntoma."

Es imprescindible, en el rol de padre, estar atento a las reacciones que los bebés pueden presentar a los primeros alimentos que reciben a partir del sexto mes de vida, puesto que esta etapa de incorporación de alimentos es crítica en el marco de lo que se conoce como los primeros 1000 días de vida, que van desde la gestación hasta los dos años de edad del niño, y que se ha demostrado que representan una verdadera ventana de oportunidad como condicionantes de la salud futura y del desarrollo integral de una persona en la adultez.


Cómo diagnosticar las alergias alimentarias

En los menores de 3 años, se calcula que un 6 por ciento de la población presenta alergias alimentarias. En mayores de 3 y adultos, la prevalencia es de entre un 2 y un 4 por ciento. Si uno tiene un porcentaje en menores de 3 años y otro en mayores de 3, es que evidentemente algo sucede y se explica porque, en muchos casos, los niños van desarrollando tolerancia al alergeno.

Sobre la detección y el abordaje de estos cuadros, el Dr. Bozzola refirió que puede haber en nuestro país algo de subdiagnóstico y, paradójicamente, también quizás algo de sobrediagnóstico, pero que, afortunadamente los pediatras en general tienen muy presente la alergia, "están más avezados que hace unos años. El tema está instalado: ante determinada sintomatología, ya sospechan que podría tratarse de un cuadro de alergia".

Cuando el síntoma es una erupción cutánea, lo primero que se pregunta a los padres es si han incorporado en los días previos algún alimento nuevo en la dieta del niño. El Dr. Bozzola reconoció que "el pediatra va a adoptar una de dos posturas: o recomendará ir al alergista o sugerirá exponerlo nuevamente al alimento para reconfirmar. Esto puede generar algo de resquemor en los padres, que ven a sus hijos brotarse nuevamente, ya en un evento previsible y que pudo haberse evitado, pero lo ciento es que es una estrategia válida y entendible".

De todos modos, el especialista aclaró que "distinto es el caso de reacciones severas, que potencialmente podrían poner en riesgo la vida del niño. En ese caso, la constatación se hace a través de análisis de laboratorio o pruebas cutáneas, pero el pediatra será mucho más prudente y no permitirá que se corran riesgos innecesarios".


Controlar la alergia

Según sostuvo el Dr. Bozzola, "se sabe que en la medida en que uno logra dar al niño una variedad amplia de alimentos, van estimulándose mecanismos de tolerancia, lo que es favorable en el tiempo para poder paulatinamente incluir el alimento que originalmente generaba la reacción".

A este respecto, agregó que "las familias suelen ser reacias a la reincorporación del alimento por miedo a que persistan las reacciones. En estos casos, son de mucho valor el diálogo y la contención que brinde el profesional, para ir dando juntos cada paso".

En términos de vanguardia en el tratamiento de las alergias, el Dr. Bozzola anticipó que ahora se está trabajando para hallar caminos alternativos, fundamentalmente a partir de desarrollos de inmunoterapia, sobre todo para aquellos casos de pacientes que no mejoran su problema en el tiempo.

23/10/15

La exposición a la alergia a los manís sucede más a menudo en el hogar, dijo estudio [23-10-15]


La exposición a la alergia a los manís sucede más a menudo en el hogar, dijo estudio

La mayoría de las reacciones moderadas o graves son atendidas de manera inapropiada.

Para los niños que son alérgicos al maní, el hogar es más peligroso que la escuela, según investigadores.

El estudio canadiense también encontró que las escuelas que prohíben los productos de maní no son menos propensos a una exposición accidental que las escuelas que no tienen estas políticas funcionando.

"Nuestro estudio observó a 1,941 niños que fueron diagnosticados como alérgicos al maní para determinar cómo sucede la exposición, que tan serio es el resultado de la exposición, y que tratamiento es otorgado", dijo la autora del estudio, Sabrine Cherkaoui, de la Universidad de Montreal.

"Descubrimos que los niños están más en riesgo a la exposición en sus hogares. Más aun, cuándo los niños tienen una reacción moderada o grave a la exposición, los padres y los profesionales en el cuidado de la salud no saben cómo actuar de manera apropiada", dijo Cherkaoui en un comunicado de prensa de la universidad.

Los niños tenían casi 7 años de edad en promedio al inicio del estudio. Durante los cerca de tres años de seguimiento, sucedieron 567 exposiciones que involucraron a 429 niños, según los investigadores.

De estos incidentes, 11 por ciento fueron clasificadas como graves, y la mitad fueron consideradas como reacciones moderadas.

"El hallazgo más importante del estudio es el descubrimiento de que la mayoría de las exposiciones moderadas y graves eran manejadas de manera inapropiada por los cuidadores y los médicos", dijo Cherkaoui.

"Solo el 42 por ciento de las reacciones alérgicas graves al maní registradas en el estudio fueron evaluadas por un profesional médico, y casi una de cada seis quedaron sin tratarse por completo", dijo.

"Para las reacciones moderadas, la situación era mucho peor, la atención médica solo fue buscada en el 25 por ciento de las veces", dijo Cherkaoui.

Los investigadores encontraron que en general, el 37 por ciento de las reacciones sucedieron en el hogar del niño. Catorce por ciento sucedieron en el hogar de otra persona, y casi 1 de cada 10 sucedieron en un restaurante.

Menos del 10 por ciento sucedieron en la escuela o la guardería infantil, mientras que cerca de un tercio sucedieron en otro lugar o en lugares desconocidos, según el estudio.

Los centros escolares y las guarderías infantiles que prohibieron los manís involucraron casi 5 por ciento de las exposiciones al maní, mientras que los centros escolares y las guarderías infantiles que permitieron el maní registraron solo el 3 por ciento de las exposiciones accidentales, señalaron los investigadores.

Cherkaoui dijo que existen un par de maneras de interpretar el hallazgo. "Primero, las escuelas y las guarderías infantiles que permiten el maní podrían estar haciendo un gran trabajo controlando el riesgo debido a una alta concientización de los riesgos", dijo. "Segundo, cuándo los manís no son permitidos, el niño podría ser distraído por una falsa sensación de seguridad, ya que los alimentos con maní podrían entrar de manera inadvertida y compartida con el niño".

Aunque el riesgo de exposición accidental declinó durante el transcurso del estudio (probablemente porque los niños y sus padres desarrollaron mejores estrategias para evitarlo), los adolescentes estuvieron expuestos a mayores riesgos que los niños más jóvenes, de acuerdo con el estudio.

Los investigadores concluyeron que el comportamiento arriesgado entre los adolescentes podría jugar un papel en una exposición accidental al maní.
 

21/10/15

El calentamiento global es un factor que aumenta los cuadros de alergia en primavera


El calentamiento global es un factor que aumenta los cuadros de alergia en primavera

El cambio climático o calentamiento global, que implica un aumento de las temperaturas, produce que la polinización de los árboles se extienda, provocando una mayor cantidad de personas con alergia, entre ellos niños, lo que no era habitual hasta hace dos décadas atrás, afirmaron especialistas con el inicio tardío de la primavera.


telam.com.ar

"Debido al calentamiento global, la temperatura aumenta cada año y una de las consecuencias es que la polinización comienza antes y es más abundante, lo que provoca cada vez más pacientes con síntomas de alergia a pólenes de árboles y gramíneas", afirmó el médico alergista Jorge Máspero, director de la Fundación CIDEA (Centro de Investigación de Enfermedades Alérgicas y Respiratorias).

Y añadió que "además, hace veinte años no era habitual atender a niños de entre 6 y 8 años con estas alergias, mientras que hoy se reciben gran cantidad de pacientes de ese rango etario porque cambiaron las condiciones ambientales".

Las alergias que surgen en primavera son, en realidad, una respuesta del organismo al polen.

"A principio de septiembre comienza la polinización de los plátanos, fresnos, olmos, alerces, es decir, más bien de los árboles, mientras que hacia fines de noviembre y diciembre florecen las gramíneas, que serían los pastos. Los arbustos pequeños tienen su época en enero", detalló por su parte Natalio Salmún, presidente de Fundaler (Fundación para el Estudio de Asma y Alergias).

Según Máspero, "no es raro tener alergia a distintos pólenes, por ejemplo, árboles y gramíneas (pastos) que polinizan en forma sucesiva aumentando la severidad y duración de los síntomas".

Y añadió que "sin duda, la alergia a las gramíneas es la más prevalente pero la frecuencia y severidad de cada tipo de alergia al polen varían según las zonas geográficas del país".

Según el presidente de Fundaler, por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires, las alergias más frecuentes no son al polen, sino a los ácaros y a los hongos causados por la humedad; en tanto en ciudades como Bahía Blanca o Mendoza el polen es la primera causa.

La alergia es una afección causada por mecanismos de hipersensibilidad, es decir, una reacción exagerada que se produce cuando el organismo se encuentra con estímulos o agentes que, para otros son inocuos, como por ejemplo el polen

Por su parte, Salmún coincidió en que "las alergias y el asma son patologías que vienen creciendo".

"Aunque hoy no tenemos cifras exactas. Se estima que el 25 por ciento de la población padece algún tipo de alergia, un 17 por ciento de los chicos entre 6 y 7 años tienen asma, porcentaje que desciende a 12,4 en los niños de entre 12 y 13 años", indicó.

Y agregó que "sin embargo, un estudio realizado en España arrojó que se estima que en 20 años el 50 por ciento de la población tendrá algún tipo de alergia".

La alergia es una afección causada por mecanismos de hipersensibilidad, es decir, una reacción exagerada que se produce cuando el organismo se encuentra con estímulos o agentes que, para otros son inocuos, como por ejemplo el polen.

Las reacciones se manifiestan clínicamente de forma variada y diferente, no sólo de persona a persona sino también en las distintas etapas de la vida de una misma persona.

Sin embargo existen algunos síntomas comunes como estornudos a repetición, secreción y congestión nasal (rinitis), ojos rojos y lagrimeo, trastornos en el sueño y por ende, reducción del rendimiento y falta de concentración, entre otros.

"La principal indicación en el caso de alergias es evitar el contacto con el agente causal, pero en el caso del polen esto es casi imposible, porque tendríamos que aislar al paciente", sostuvo Máspero.

Y añadió: "Lo que hacemos es, entonces, detectar primero a qué tipo de polen es alérgico el paciente e indicar alguna medicación de última generación para mitigar los síntomas".

"Cuando la alergia es severa lo que se sugiere es inmunoterapia, esto es, un tratamiento con inyecciones que suelen ser muy efectivos en el largo plazo", describió.

En tanto Salmún añadió que "el control ambiental debe ser parte del tratamiento".

"En el caso de las alergias al polen, una vez identificado el agente, hay que tratar de evitar actividades prolongadas al aire libre en la época de polinización, y a diferencia de cuando es por ácaros, hay que cerrar las ventanas, fundamentalmente en horario nocturno", concluyó.

1/10/15

Que la alergia no te fastidie las vacaciones: pautas para saber sobrellevarla al viajar [1-10-15]


Que la alergia no te fastidie las vacaciones: pautas para saber sobrellevarla al viajar

  • El alérgico puede ver incrementados sus síntomas durante un viaje al exponerse más a factores de riesgo, como polen, insectos o comidas.
  • Si el alérgico viaja en época de polinización debe evitar las actividades en la naturaleza, el camping y tumbarse en parques o piscinas.
  • Las alergias a alimentos se han duplicado en los últimos diez años y ya afectan a más de dos millones de personas en España.

El 33% de la población española padece algún tipo de alergia, según cifras de la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEIAC). Las personas alérgicas al polen suponen el 15% de la población mundial. Los alérgicos pueden ver incrementados sus síntomas durante los viajes al exponerse más a factores de riesgo como el polen, los insectos o las comidas, sobre los que es más difícil tener un control cuando se está fuera de casa.

Un 5,5% de las consultas médicas en viajes están relacionadas con alergias al polen, a las picaduras de insectos y/o a los alimentos, según los datos de la aseguradora InterMundial. Para evitar que la alergia se convierta en un impedimento es importante seguir una serie de pautas, según recomienda esta aseguradora.

Así, los alérgicos deben consultar su plan de viaje con el alergólogo, y una vez en ruta, llevar consigo los medicamentos prescritos, tanto los preventivos como los de rescate. Además, si van a viajar en avión, es importante que guarden las medicinas en el equipaje de mano. Si finalmente el alérgico decide viajar en época de polinización debe abstenerse de realizar actividades en la naturaleza, alojarse en camping y tumbarse sobre la hierba en parques y piscinas.

Ante casos de alergia a picaduras de mosquitos, avispas, abejas y otros insectos lo recomendable es evitar vestir con colores brillantes y aplicarse perfumes y aerosoles en el pelo, ya que los insectos se siente atraídos por ellos. Si se frecuenta la piscina, es aconsejable evitar la zona de duchas, donde suele haber avispas, y abstenerse de beber bebidas azucaradas si estos insectos vuelan alrededor. También es importante sacudir la ropa dejada en el suelo antes de ponérsela.

Según la SEIAC, el 15% de la población mundial sufre reacciones alérgicas por picaduras y que la mayor parte se producen entre mayo y septiembre. Ante una reacción alérgica a una picadura se debe acudir rápidamente a urgencias.

Las alergias a alimentos se han duplicado en los últimos diez años y ya afectan a más de dos millones de personas en España. Cacahuetes y otros frutos secos, frutas, gluten, productos lácteos, mariscos y frutas son los alimentos que más reacciones alérgicas pueden provocar. No obstante, durante los viajes es más difícil que el viajero tenga un control exhaustivo de lo que come, si bien en vacaciones hay una mayor tendencia a bajar la guardia, por eso se recomienda extremar la atención.

Consulta antes el calendario de polinización

Para informarse del nivel de polinización de los destinos se puede consultar, entre otros, el portal de la Organización Mundial de la Salud (OMS), donde figura un calendario genérico mundial de polinización. En dicha página figura un enlace al recuento de pólones del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica.

Si se viaja a un lugar extranjero del que se desconoce la lengua y la gastronomía, el viajero puede acudir a la página web de Selectwisely y solicitar una cartilla informativa, que informa con ayuda de dibujos sobre los alimentos a los que el viajero es alérgico y que es conveniente mostrar en restaurantes y tiendas.